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Botox para tus axilas: todo lo que debes saber del tratamiento

El Botox puede resolver muchos más problemas que solo las arrugas en el rostro. De hecho, la aplicación de toxina botulínica en tus axilas es la solución para evitar la sudoración excesiva, y por consiguiente -cuidar tu ropa.

Nuestro cuerpo reacciona ante muchos cambios, naturalmente, por medio de la sudoración. El Dr. Ulises Aguirre, cirujano plástico, nos explica que cuando este sudor que fue liberado por el cuerpo para eliminar toxinas, entra en contacto con nuestra piel, se junta con las bacterias que están en la zona, causando el mal olor.

Existen múltiples opciones para controlar el sudor, pero la toxina butolínica ha comprobado ser una de las soluciones que, además de parar la sudoración, nos ayudan a cuidar nuestro bolsillo y el medio ambiente tras reducir el uso de antitranspirantes.

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¿Qué causa la sudoración excesiva?

La hiperhidrosis, es el nombre médico para la sudoración excesiva. Es un proceso que ocurre naturalmente, en unas personas más que en otras, cuando el cuerpo trata de regular su temperatura. También, la sudoración excesiva puede estar relacionada a la reacción de nuestro cuerpo a fuertes emociones como los nervios, e incluso la ansiedad.

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¿Son los antitranspirantes la solución?

Los antitranspirantes o desodorantes son minerales que bloquean la salida del sudor en las axilas, de modo que, el sudor se sigue produciendo, pero no puede salir a la superficie por acción del producto. Lo que muchas veces puede causar efectos contrarios, como la inflamación de las glándulas de las axilas -y también- manchar tu ropa.

Las manchas en la ropa son provocadas por el efecto de la sudoración de tus axilas junto al antitranspirante, lo que resulta un tanto molesto cuando hablamos de piezas de valor, sentimental o económico.

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El botox como solución

El Botox en las axilas, a diferencia de los desodorantes, actúa directamente sobre las glándulas sudoríparas. Las glándulas tienen un mecanismo que no es controlado como el de la cara, y al momento que se hace la aplicación de Botox, lo que se está haciendo es adormecer la acción que producen estas glándulas sudoríparas: la sudoración.

El cirujano plástico Ulises Izaguirre explica que el efecto de la aplicación de Botox en las axilas puede tener una duración de 6 a 12 meses, dependiendo del paciente.

La toxina botulínica no ha comprobado causar efectos secundarios, por lo que la aplicación de Botox en tus axilas para controlar la sudoración -y salvar tu ropa- es una opción muy segura. Es importante tener el cuenta que este tipo de procedimientos deben ser realizados por un especialista, ya que cualquier aplicación con más profundidad de la adecuada para intervenir en las glándulas sudoríparas, puede resultar en una complicación a futuro.

Fuente: Vogue