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Higiene nasal en niños y adultos, el gran aliado

Una buena higiene nos puede ahorrar dolores de cabeza, dinero y tiempo.

Una guagua resfriada es mucho más agotadora de lo que se podría imaginar. Ni duerme, ni come, ni deja hacer nada con tranquilidad. Incluso si es algo leve el cansancio se acumula a niveles insospechados. Y si bien hay circunstancias sobre las cuales nada podemos hacer, pequeñas cosas pueden hacer grandes diferencias para nuestros niños y nosotros. Este es el caso de una correcta higiene nasal, que nos puede evitar graves complicaciones y visitas a urgencias. Hoy aprenderemos de ello y paso les contaré de Stérimar Bebé, un producto diseñado para los más pequeños del hogar.

 

El problema

Sonarse mal la nariz puede generar sinusitis, neumonía o, en el caso de bebés menores de dos años, bronquiolitis. En este último caso, los fisioterapeutas recomiendan la fisioterapia respiratoria, lo que podría evitar ingresos, visitas a urgencias, entre otras complicaciones.

 

Soluciones

  • ¡Aprende a sonarte! Hay que hacerlo bloqueando primero un orificio nasal y después el otro. Una segunda opción consiste en tragarse las secreciones, lo que es más recomendable que dejarlas en la nariz.
  • Integrar un lavado nasal en la higiene diaria.

Además de a sonarse correctamente, los fisioterapeutas invitan a quienes comienzan a tener problemas para respirar a llevar a cabo una buena higiene nasal, es decir, a integrar un lavado nasal en la higiene diaria. Para hacerlo, recomiendan disolver en agua una cucharada de sal, llenar una jeringa e introducir el agua con sal (sin pasarnos de presión) a través de uno de los orificios nasales con la cabeza ladeada hasta que el agua sea expulsada por el otro orificio. Otra opción es hacer lavados nasales con agua de mar y sueros en monodosis que se pueden adquirir en la farmacia. Este producto lo consiguen como Stérimar.

 

Para los más pequeños.

Está claro que los más chiquitos no saben sonarse, por lo que la opción es utilizar un spray diseñado con este fin, ojalá en conjunto con un aspirador nasal. Este invierno usé Stérimar Bebé, diseñado especialmente para menores de 3 años. Junto con una boquilla pediátrica (que impide que se hagan daño/ les hagamos daño) tiene una presión en la pulverización especialmente calculada para sus naricitas. Funciona en cualquier posición y la boquilla es removible para una fácil limpieza. Contiene además agua de mar para reducir el crecimiento bacteriano, disminuir el riesgo de sobreinfección en la cavidad nasal y mejorar la acción efectiva de tratamientos nasales. En el fondo, la gracia es que Stérimar Bebé ha sido especialmente diseñado para guaguas, cuidando su mucosa nasal. Está enriquecido con cobre para ofrecer un beneficio oligoterapéutico integral.

¿Cómo se usa? Por su formato spray de cómoda aplicación se sugiere aplicarlo 3 ó 6 veces al día en cada fosa nasal o según las instrucciones del médico.

Para un correcto uso se aconseja realizar una pulverización al aire para iniciar la apertura de la válvula. Luego, introducir delicadamente en la fosa nasal, presionar la base para efectuar la aplicación y repetir el procedimiento en la otra fosa. Después de cada aplicación, quitar la boquilla del envase para lavarla con agua y jabón, está diseñado para prevenir que la solución se contamine, debido a que la válvula se cierra automáticamente.

 

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Agua de mar: un aliado

Una higiene nasal practicada con regularidad a base de agua de mar, además de reforzar una función defensiva de las mucosas respiratorias y mejorar el drenaje lacrimal, previene de resfriados, de gripe, y reduce la respuesta alérgica por desensibilización de las mucosas. También sirve para combatir la alergia.

Stérimar viene también en formato infantil y adulto (uso diario), todos los cuales traen agua de mar. Se compra en farmacias (al igual que el aspirador nasal, si es que aún no tienen uno).

Muchos cariños!

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