PSBSalud

¿Padeces de migraña? Acá su importancia y algunos consejos para ti.

Un problema invalidantes que afecta principalmente a mujeres, pero hay soluciones.

La migraña es la patología que lidera la lista de enfermedades frecuentes en Chile. Según la Dra. María Loreto Cid, neuróloga de la Unidad del Dolor del Hospital Militar, la migraña es uno de los dolores de cabeza que produce más incapacidad, las personas tienen que pedir licencia o irse a la casa y dejar lo que está haciendo en numerosos casos.

La migraña afecta a alrededor del 10 % de la población mundial. Es una enfermedad neurológica compleja que se caracteriza por dolores de cabeza recurrentes que pueden ser debilitantes. Si bien esta condición se confunde frecuentemente con fuertes dolores de cabeza simples, lo cierto es que puede producir episodios de gran intensidad con síntomas asociados como náuseas, vómitos, mareos con sono y/o fotofobia, capaces de invalidar a una persona.  Entre todas las patologías, ocupa el sexto lugar de años vividos con invalidez y es tres veces más común en las mujeres que en los hombres.

Se categoriza principalmente por la frecuencia de las crisis en:

  • Migraña episódica: Cefaleas que ocurren menos de 15 días al mes.
  • Migraña crónica: Cefaleas que ocurren más de 15 días al mes, durante 3 meses, en las cuales al menos ocho tengan características de migraña.

Estudios han señalado que las crisis de migraña son la segunda causa de incapacidad para trabajar o realizar actividades cotidianas de manera normal. Éstas se inician usualmente a comienzos de la edad adulta y la mayoría de los afectados tienen entre 25 y 55 años.

La Dra. Cid explica que las migrañas tienen diferentes gatillantes que producen cambios a nivel cerebral, por ejemplo, los aromas fuertes de comidas o perfumes. El Dr. Peter Goadsby, director del Headache Center de la Universidad de California, San Francisco, señala que otro tipo de desencadenantes son los que están esencialmente relacionados con cambios en los hábitos de sueño, no dormir lo suficiente o dormir demasiado; cambios en los hábitos alimenticios, saltarse comidas por ejemplo; cambios en el nivel de estrés, tener demasiado; el cambio climático, el cambio en la presión barométrica es una cosa establecida para desencadenar migrañas. Así que todo se trata de cambios.

 

También puedes ver Terapia mental: Ejercicios para relajarte y pensar bonito

 

¿Qué tratamientos existen?

Actualmente existen dos tipos de tratamientos para la migraña: agudo y preventivo. El agudo consiste en medicamentos que se administran durante una crisis para ayudar al alivio del dolor y los otros síntomas.

El tratamiento preventivo busca disminuir la frecuencia, duración e intensidad de las crisis. En este caso también se utilizan medicamentos, los cuales se toman regularmente, incluso si no está experimentando migraña. Los tratamientos preventivos pueden reducir la discapacidad y el costo del tratamiento.

Al respecto, la Dra. Cid explicó que la idea de los tratamientos preventivos es bajar el número de crisis mensuales y /o hacerlas más leves, especialmente cuando hay compromiso en la calidad de vida del paciente y no responden a los fármacos orales.

 

Visita a un especialista.

A modo de recomendación, la Dra. Cid señala que es importante que cualquier dolencia de inicio reciente, o que cambie en intensidad, frecuencia o características – por ejemplo que comience a doler una parte diferente de la cabeza o que tenga síntomas como náuseas y vómitos- es recomendable que sea estudiada por un especialista para ir descartando opciones. La sugerencia es que cualquier signo de alarma sea consultado por el paciente, para tener claridad sobre que tratamiento se puede aplicar.

 

Algunas recomendaciones adicionales.

Otras estrategias de prevención que pueden complementar el tratamiento con medicamentos de la migraña son:

  • Ajustar de los factores del estilo de vida para evitar desencadenantes específicos de la migraña.
  • Técnicas de relajación, gestión del estrés.
  • Hábitos de comidas regulares y una dieta equilibrada.
  • Evitar alimentos desencadenantes, como el chocolate, el queso añejado y el glutamato monosódico (alimentos procesados varios).
  • Restringir el consumo de alcohol y dejar de fumar.
  • Mantener un patrón de sueño regular.
  • Evitar situaciones estresantes.

 

X
X