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Hábitos, rutinas y organización para ser más felices.

Llegó Marzo y con él, el fin de las vacaciones y del relax para quienes tenemos hijos en etapa escolar. Volvemos a comer más sano y a cuidar la alimentación de la familia –que en vacaciones descuidamos con tanto panorama, invitaciones y salidas-, volvemos a los horarios estrictos de los Colegios y Jardines Infantiles, a acostarnos y levantarnos más temprano, retomando nuestra rutina habitual que tanto bien nos hace.

 

Importancia de las rutinas y hábitos para los niños.

Como les he comentado anteriormente, las rutinas no sólo nos sirven a los adultos para organizarnos y cumplir con todo lo que tenemos que hacer, sino que son imprescindibles para los niños. Al organizar mediante rutinas su mundo, los estamos ayudando a ordenarse interna y mentalmente, facilitándoles su desarrollo.

Las rutinas ayudan a los niños y niñas a sentirse seguros y tranquilos, ya que les hace sentir que conocen y manejan el medio que los rodea, volviéndolo un lugar predecible, estable y seguro.

Además las rutinas los ayuda a adquirir hábitos, que son sumamente positivos para que niños, niñas y adolescentes alcancen un equilibrio emocional, desarrollen valores y puedan construir de forma sana su identidad.

Es por esto que, ayudando a nuestros hijos a tener rutinas y hábitos desde pequeños, los ayudamos también a incorporar en su esquema interno un mundo conocido, seguro y predecible que les brindará tranquilidad y armonía.

 

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¿Cómo hacerlo? Pautas claras para comenzar un Marzo más organizados.

Hay varias reglas generales, entre ellas ser súper claros y concretos sobre todo con los niños más pequeños, por ello, la mejor forma de que nuestros niños sigan una rutina y adquieran hábitos  es con una tabla de rutinas. Si son poco creativas las pueden encontrar para imprimir en internet, pero personalícenlas para que sean adecuadas para sus hijos y sus necesidades. Definan si las prefieren escritas, con símbolos o dibujos, hay muchos tipos y para todos los gustos. En Pinterest pueden encontrar cuadros de rutina tipo Montessori buenísimos.Pongan la tabla o cuadro en algún lugar bien visible para que los niños lo puedan ver todos los días y así repetir hasta aprenderlo.

Otra sugerencia es hacer la tabla y establecer la rutina con ayuda de nuestros hijos. Al ser un proyecto de ellos también, los hacemos sentir importantes, les hace más sentido y facilita la motivación del niño. Si la imponemos es muy probable que fracasemos.

Partir con rutinas simples y adecuadas a cada etapa, reforzar positivamente, enseñar con el ejemplo, felicitar y demostrar bien seguido nuestro orgullo cada vez que cumplen con sus deberes son puntos que no podemos dejar de lado.

 

Adecuándonos a la edad de nuestro hijo.

Crear hábitos y establecer rutinas no es tarea fácil. No se trata de imprimir un cuadro, dar un premio y esperar los resultados de brazos cruzados. Dependiendo de la etapa del desarrollo en la que se encuentra nuestro hijo hay diferentes formas de lograrlo.

  • Con los más pequeñitos (desde los 4 meses a los 2-3 años de edad app.)

Para generar hábitos y rutinas a esta edad basta con que nosotros mismos, sobre todo las madres que somos quienes generalmente estamos más con ellos, seamos organizadas, ordenadas y sigamos ciertos horarios para la alimentación, higiene y sueño de nuestro hijo. De esta forma desde pequeños se irán habituando a una rutina y podrán ir encontrando estabilidad en un mundo cada vez más conocido y predecible para ellos.

Tampoco se trata de convertirnos en un reloj despertador. Ya sabemos que ningún extremo es bueno, por lo que, así como tener un caos y desorganización total en casa puede ser muy negativo para el niño, tener una madre inflexible, que no es capaz de contactarse con las necesidades de su hijo o hija también le puede hacer mucho daño.

 

  • De los 3 hasta los 9 años

En esta edad es crucial el desarrollo de hábitos y rutinas, y para lograr que nuestros hijos las adquieran tenemos que ser muy concretos y dar instrucciones simples y amigables. Hábitos como lavarse los dientes después de las comidas, lavarse las manos después de ir al baño, dejar la ropa en el canasto de la ropa sucia, entre muchos otros, son hábitos que se van forjando en esta etapa.

Una forma de ayudarlos es hacer en conjunto con ellos  las tablas o cuadros de rutinas antes mencionados con el paso a paso de todo lo que tienen que hacer al llegar del Colegio, o antes de acostarse por ejemplo.

La idea es guiar a nuestros hijos para que se organicen haciendo todo lo que deben hacer. Enseñarles que el beneficio de esto es que tienen más tiempo para jugar tranquilos, porque saben que hicieron todo lo que esperamos de ellos.

 

  • Desde los 9 hasta los 13

En esta etapa muchas de las rutinas y hábitos básicos ya están adquiridos, por lo que podemos empezar a agregar responsabilidades. Con esto vamos a formar niños y niñas más seguros de sí, con una buena autoestima, autosuficientes e independientes que saben que pueden hacer las cosas y que están orgullosos porque sus padres confían en que ellos son capaces.

 

Intenten partir el año más organizados e involucrando a sus hijos y verán cómo se les hará mucho más fácil el día a día. Además se darán cuenta que sus hijos se sentirán más capaces, útiles en casa y felices.

 

Fotografía de pan xiaozhen en Unsplash

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