Carrera y trabajo

El modo en que trabajamos es terrible para el cerebro.

Cinco maneras de contraatacar.

¿Se han topado con esas búsquedas de trabajo que ponen: “se requiere persona con capacidad para trabajar bajo presión, cumplir metas y ser proactivos”, que parece que nos dijeran que la empresa en cuestión es desordenada, nos hará trabajar sin las herramientas adecuadas, y no nos pagará las horas extra? HOy en día casi da susto asomarse a tratar de buscar un trabajo.

Luego de la viralización en redes sociales de peticiones de empleadores tales como “el diseñador babysitter” o la ya muy famosa cuenta española “mierda jobs“, nos pusimos a buscar cómo ayudarte a la hora de participar en el no muy amable mercado laboral de hoy en día, y nos topamos con este artículo del foro económico mundial, que decidimos resumirte (que ejecutivas que estamos), aquí.

 

Afortunadamente, hay muchos estudios científicos sobre cómo crear un lugar de trabajo amigable para el cerebro: herramientas y estrategias que nos hacen más creativos, productivos, felices y mejores tomadores de decisiones.

 

1. Desconexión.

Es obvio que la tecnología ha revolucionado todos los aspectos de la oficina moderna. Pero, a nivel individual, todos nos sentimos cercados. El simple hecho de tener un teléfono en una mesa cuando las personas hablan les impide sentirse conectados, incluso si el teléfono no se utiliza. Por lo tanto, para obtener un mayor rendimiento, mayor concentración y mayor colaboración, considere tener reuniones sin pantallas: ni teléfonos ni computadoras. Las personas se sentirán más conectadas, menos distraídas, y colaborarán de manera más eficaz, que es el propósito principal de la mayoría de las reuniones. Cuando se probó en The Huffington Post, la duración de las reuniones de liderazgo se redujo a la mitad y fueron más efectivas.

Además, aliente la comunicación cara a cara, en lugar de que todo el mundo se comunique solo a través de mensajes de texto o correo electrónico. En el Instituto Salk, los laboratorios tienen una política de puertas abiertas, y se anima a los investigadores y profesores a deambular, caminar e iniciar conversaciones; conversaciones que pueden conducir a nuevas ideas y descubrimientos.

Ve también: Por tu bien, llegó el momento de hacer un ayuno tecnológico.

2. Libertad.

Si el objetivo es el bienestar y la productividad de los empleados, la investigación muestra que la libertad y la autonomía pueden ejercer una influencia significativa. Un estudio de 2010 realizado por Alex Haslam de la Universidad de Exeter encontró que permitir que los empleados elijan la cantidad de plantas y fotos que querían en su oficina aumentó la productividad en hasta un 32 % en comparación con los empleados a quienes no se les había dado ninguna opción. Y la investigación también ha demostrado que tener una sensación de autonomía aumenta nuestra capacidad de responder al estrés y, en consecuencia, la disminución de la sensación de autonomía nos hace más vulnerables al estrés.

Ve también: Tu hora de colación puede ser más productiva.

 

3. Vegetación.

En pocas palabras, a las personas nos encanta la naturaleza y la vegetación, y cuanto más tengamos en la oficina, más felices y productivos somos. Un estudio de 2010 de la Universidad de Cornell encontró que la presencia de plantas de interior tenía un efecto beneficioso en la atención de los trabajadores. Otro estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Twente, en los Países Bajos en 2008, encontró que las plantas de interior reducían el estrés. Y un estudio de 2007 encontró que las ventanas que daban al exterior en entornos naturales tenían efectos más positivos en la salud que las que tenían vista a entornos más urbanos. Por lo tanto, además de hacer su oficina más verde en términos de sostenibilidad, hágala literalmente verde.

Ve también: ¿Tu planta de interior pierde hojas? Lee esto!

 

4. Movimiento.

El hecho de que estar sentado todo el día es pésimo para la salud no es ninguna novedad. Pero moverse y caminar, es tan bueno para nuestras mentes como lo es para nuestros cuerpos. Un estudio llevado a cabo por los investigadores de la Universidad de Illinois descubrió que tan solo caminar durante cuarenta minutos tres veces a la semana a paso normal ayuda a mejorar las conexiones cerebrales y las funciones cognitivas. Así que anímate a caminar y moverte. Y caminar en las reuniones tiene el doble beneficio del movimiento, y de la conexión y colaboración cara a cara. En los primeros días del Huffington Post, muchas de las mejores ideas surgieron en las reuniones en las que se caminaba. Como dijo el filósofo danés Soren Kierkegaard: “Mis mejores pensamientos los he tenido caminando”.

 

 

5. Dar.

Hay muchos trabajos científicos que demuestran que dar hace tanto bien para quien da como para quien recibe. Y esto se traslada a la oficina. Un estudio de 2013 realizado por UnitedHealth Group encontró que los programas de voluntariado de los empleados aumentaron el compromiso y la productividad; además, más del 75 % de los voluntarios dijeron que se sentían más saludables, más del 90 %, que estaban de mejor humor y más del 95 % que sentían que tenían un propósito más importante en la vida. También se encontró que los empleados voluntarios habían aumentado sus habilidades de gestión del tiempo y su capacidad para conectarse con sus compañeros de trabajo. Otro estudio de 2013 de la Universidad de Wisconsin, encontró que los empleados que devuelven lo que reciben son más propensos a ayudar a sus compañeros, más comprometidos con su trabajo, y tienen menos probabilidades de renunciar. Por lo tanto, establezca un programa de voluntariado y ayude a que sus empleados devuelvan lo que reciben, o bien convence a tu jefe de que lo haga.

 

 

Las empresas que adopten estos métodos, en lugar de hacer negocios como siempre, se prepararán para ganar el futuro. Así que pásale disimuladamente este artículo a tu jefaza. Pero cara a cara.

X
X