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Algunos tips para acercar la lectura a nuestros hijos

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Los libros tienen el poder mágico de transportarnos. De sacarnos de nuestra realidad y permitirnos vivir en otras dimensiones, conocer, viajar, imaginar y entretenernos.

Para los niños los beneficios son aún mayores ya que, además de los recién mencionados, la lectura promueve su creatividad, mejora sus capacidades de atención, concentración, su ortografía, redacción y vocabulario, les abre la mente y les enseña, potenciando sus procesos de aprendizaje.

Chile, un país poco lector

Lamentablemente, estudios de la Unesco arrojan que Chile es el país de la región donde menos se lee voluntariamente. Hay un porcentaje de la población que lee, pero por obligación –ya sea por razones laborales o académicas. Se compran pocos libros, se lee poco en la casa y menos aún por placer, lo cual no ocurre en países desarrollados.

La raíz del problema

Para tratar de entender el porqué de esta penosa situación, tenemos que considerar varios factores. En primer lugar (aunque necesariamente el más importante) está el alto precio de los libros. Si vamos a cualquier librería el libro más barato cuesta cerca de $7.000, lo que hace que leer sea un lujo.

Estos altos precios (los más altos precios de la región) se deben al impuesto que deben pagar que es de un 19%. El impuesto más alto de Latinoamérica y uno de los más altos del mundo. Hay muchos países en que los libros no tienen impuestos, por lo que cuestan muchísimo más baratos y la gente tiene gran acceso a ellos.

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Existe mucho debate en torno al tema, sectores que proponen bajar el impuesto, otros más extremos que quieren que no haya impuesto y los que sostienen que esto “no se puede”. Yo no tengo idea de economía, pero me indigna que un libro cueste más que un videojuego. Tengo pacientes a quienes les encanta leer pero sus papás por el valor de los libros, prefieren regalarles juguetes o juegos para sus consolas. ¡Plop!

Cero motivación para leer

Sin embargo, esta no es la única razón por la que los chilenos somos malos lectores. Estudios revelan carencias del sistema educativo en la formación de hábitos lectores, pocas políticas culturales que motiven el interés por la lectura en el Colegio y poca voluntad de los padres para incentivar el hábito en casa.

Todo esto es sumamente importante, sobre todo en sus primeros años como lectores, donde los niños deben maravillarse con la lectura, acceder a libros con ilustraciones llamativas, que los atrapen y les muestren el mejor lado de leer.

Lamentablemente, para muchos niños el primer acercamiento a la lectura (a veces el único) es en el colegio, por lo que va a depender del profe de lenguaje si este acercamiento los atrapa o les hace rechazar los libros.

El fácil acceso a la tecnología es otro factor que poco a poco ha ido desplazando la lectura

Hoy en día, niños y adultos están horas en celulares, Netflix, consolas y Ipads dejando poco tiempo disponible para leer. Además, hay que reconocer, que sobre todo para los más pequeños, las nuevas tecnologías pueden parecer más atractivas, son más veloces, estimulantes y visuales que muchos libros.

Es por esto que, a diferencia de los niños de hace 30 años atrás, los niños de hoy prefieren jugar Playstation, ver una película en Netflix o, en el mejor de los casos, entretenerse viendo el cuento de “La Caperucita Roja” en Youtube. Esto le resta todas las posibilidades a los libros.

Por último, hay poco conocimiento de espacios donde se pueda acceder de forma gratuita, más económica o en forma de préstamo a libros. Muchos creen que la única forma de acceder a un libro es comprándolo en una librería nuevo. Sin embargo hay muchos lugares donde venden libros usados a precios excelentes, donde se hacen trueques o bibliotecas donde puedes pedir prestado libros y leerlos en casa.

Son muchas las bibliotecas y espacios que podemos encontrar sin embargo no son tan populares por lo que son poco conocidos. Basta con meterse a internet y buscar.

Como vivo en Viña, les dejaré el dato de una biblioteca maravillosa que me encanta visitar con mis hijos. Se llama Biblioteca LibroAlegre y nace como proyecto del Centro Chileno Nórdico de Literatura Infantil y Juvenil, una ONG que se dedica a la actividad educativa y cultural.

Es una casita en el Cerro Alegre que, además de tener cientos de libros en su mayoría nórdicos con unas ilustraciones hermosas, tiene espacios cómodos y entretenidos para que los niños puedan leer y explorar. En su página web pueden encontrar la dirección y horarios.

Consejos para fomentar la lectura en los niños

  • Desde muy pequeños leerles cuentos y hacer de este momento de lectura algo muy agradable, lúdico y acogedor, que no sea algo obligatorio ni impuesto.
  • Con cualquier motivo, regalar siempre un libro. En Navidad por ejemplo, regalarles un juguete y algún libro pensado para ellos. Hay libros hermosos, con “pop up”, con ilustraciones maravillosas, libros con stickers, etc. Ayudarlos a que vean los libros como algo atractivo y lúdico.
  • Después de los tres años llevarlos a las librerías –ojalá a alguna con rincón para niños- o a alguna biblioteca si tienen alguna buena cerca. Ayudarlos y guiarlos para que vayan descubriendo, dejarlos que exploren, que vean qué hay, que aprendan qué les gusta. Tratemos de no imponer nuestros gustos por sobre los de ellos.
  • Nunca obligarlos a leer. Tener repisas con libros a su alcance para que solos los vayan descubriendo y se encanten con ellos.
  • Cuando los niños tienen más de diez años, podemos probar comprando algunos libros digitales. Demostremos que se puede conjugar la lectura con la tecnología. A algunos niños les acomoda bastante este formato que para ellos es más familiar. Si bien soy de la idea que los libros en papel son irremplazables, no es malo que sepan de esta opción, que además es mucho más barata.
  • Fomentar el hábito de lectura en familia. Establecer tardes de lectura en la playa o después de almuerzo echarse en la cama a leer todos juntos. Comentar los libros de cada uno e interesarse por el que leen nuestros hijos.
  • Darles el ejemplo. Como siempre digo, cuando son pequeños, nada mejor que nos vean haciendo y disfrutando aquello que queremos que hagan. No importa el tipo de libro, pero es importante que nos vean con libros y disfrutando de la lectura.

Cambiemos el switch e inculquemos en nuestros hijos, desde pequeños, el amor por la lectura y los libros. No sólo para que se saquen buenas notas y cumplan con la asignatura de lenguaje en el Colegio, sino también como una forma de entretenerse en casa y compartir en familia.

María Paz Gatica Jamett
Psicóloga Infanto Juvenil

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