Educación financieraHogar

Cómo ahorrar electricidad con el mínimo esfuerzo

Un manual de eficiencia energética.

Unsplash

¿Quieres ahorrar en electricidad pero poner el mínimo esfuerzo posible? Este artículo es para ti. Vamos a ver en qué aparatos conviene ahorrar, y cómo hacerlo de forma automática. Les contaremos también de otras formas de ahorro en electricidad, ¡e incluso repasaremos opciones para ver cuáles son las más baratas!

En esta foto vemos el comparativo de mi gasto en electricidad a pagar en junio (invierno).

¿Has escuchado sobre el consumo vampiro?

Es lo que consumen los aparatos eléctricos por el solo hecho de estar conectados, aunque estén apagados. Desconectar los aparatos puede representar un ahorro significativo. Sin embargo, seamos honestos: No todos tenemos ni el tiempo ni las ganas de andar enchufando y desenchufando todo el santo día. Por eso, veremos cómo hacerlo sin tener que recordar siquiera que estás ahorrando.

Cómo ahorrar en electricidad

Lo primero es hacer un repaso de qué aparatos tienes enchufados y saber cuánto gastan, incluso cuando no los estás usando. Por ejemplo: ¿Vale la pena desenchufar el cargador del celular? No mucho, su consumo estando enchufado pero sin celular/Tablet cargando es tan ínfimo, que si lo mantuvieras enchufado todo el año sin cargar nada, el cobro sería de tan solo unos $190 pesos. Puedes leer el detalle de estos cálculos aquí.

¿Vale la pena estarme estresando en desconectar el cargador por menos de $200 al año? Mi opinión personal es que NO. Sin embargo, televisores y radios que quedan apagados pero esperando la señal del control remoto si gastan mucha electricidad: un televisor LCD de 23 pulgadas de pantalla que está apagado 20 horas al día puede consumir, durante un año, hasta 310kwh al año, es decir, sale más de $34.000 tenerlo “apagado”. Una vez que sepas qué aparatos consumen más y cuándo puedes planificar la automatización de tu ahorro.

Cuánto gastan mis aparatos eléctricos

En general, el consumo eléctrico viene indicado en todos los aparatos, pero si no tienes a mano esta información o quieres saber cuál es el consumo apagado o en stand by, puedes ver este link.

Automatizando el ahorro energético

Detalla qué aparatos son en los que conviene hacer el esfuerzo de fijarse. Por ejemplo, olvídate del cargador del celular pero si deberías desconectar ese televisor que no usas jamás. Aquellos aparatos que gastan mucho incluso cuando están “apagados” suelen ser aquellos en los que conviene poner atención.

A continuación, fíjate en que horarios utilizas estos aparatos. Por ejemplo: el televisor sólo se usa una vez que llegamos a casa, y antes de dormir (pongamos de 19:00 a 00:00). Para este aparato conviene comprar un temporizador, un artilugio que va entre el enchufe y la toma de corriente, y que solo deja pasar electricidad en los horarios que le indiquemos. Quizás los conozcan por la gente que los pone para automatizar sus luces, o hacer que se enciendan cuando pasarán una temporada fuera de casa.

Lo programamos para que el televisor solo tenga electricidad en ese horario, y ya está. Te ahorraste 19 horas de electricidad al día. Estos aparatos cuestan unos $2.500 y se terminan pagando solos. En el caso de un televisor LCD, se pagará en el primer mes. En el caso de un TV LED, se paga en unos cuatro meses. Estos cálculos son aproximados y ustedes pueden hacerlos para sus propios aparatos y horarios, y ver qué les conviene.

Existen temporizadores diarios y semanales

Los cuales vienen con bloques horarios por días. Estos últimos son más útiles, por ejemplo, para conectar a los aparatos que nuestros hijos tengan permiso de usar: podemos programarlos para usar solo en los horarios post colegio y fines de semana, o en los bloques que les hayamos permitido hacer uso de aparatos electrónicos. Por ejemplo: si tenemos un hijo universitario con horarios muy dispares, su computador puede conectarse de forma que se acomode a su horario.

Los temporizadores vienen, además, con un switch que nos permite dar electricidad todo el tiempo. Es decir, si un día es feriado, no debes reprogramar todo: basta con darle al switch y cambiarlo al día siguiente.

Otras formas de automatización

Para aparatos que no tienen un horario fijo, una buena opción es una zapatilla con switch on/off. Así tenemos, por ejemplo, la computadora de la oficina en casa, y en tal zapatilla conectamos el pc y la impresora. De esa forma, es muy fácil encender el switch antes de ponerse a trabajar, y no hay que estarse agachando a conectar o desconectar aparatos.

Una configuración similar utilizamos con las consolas de juego, las cuales también gastan energía sólo por estar conectadas.
Existen, además, zapatillas “inteligentes”. Estas tienen una toma principal que conectas, por ejemplo, al computador. En las demás puedes conectar impresora, parlantes, segunda pantalla, todo lo que tengas en relación al pc. Estos aparatos tendrán electricidad solamente cuando enciendas el principal, en este ejemplo, el computador. De esta forma, sin tener que estar enchufando y desenchufando, te ahorraste todo el consumo vampiro.

Listado de aparatos que conviene desconectar

Si bien qué conviene desconectar dependerá de cada usuario, en general es bueno revisar los siguientes aparatos:

  • Televisores.
  • Impresoras.
  • Consolas de videojuegos.
  • Reproductores de DVD.
  • Radios.
  • Computadores de cualquier tipo.

Qué no suele convenir desconectar

  • Refrigerador: Si bien es posiblemente uno de los aparatos que más consume en tu casa, todo se echará a perder si lo desconectas.
  • Cargadores de celulares y tablets.
  • Lavadora, secadora, lavavajillas, horno eléctrico, encimera de encendido automático y microondas: Sus consumos en stand by son tan bajos, que no vale la pena el esfuerzo ni la inversión. Mi microondas consume 0,7kwh al mes en espera. Es decir, gasta $77. Si le comprase un temporizador y lo mantuviese apagado la mitad del día, ahorraría $462 en un año.

Otras formas de ahorro eléctrico

Existen muchas otras formas pasivas de ahorrar en electricidad, que no te demandarán más que una inversión inicial. Entre las más convenientes está el cambiar la iluminación de tu casa a luces LED. Las ampolletas de este tipo no solo consumen menos electricidad, sino que tienen una duración mucho mayor, incluso que las ampolletas tradicionales de ahorro eléctrico (llamadas LFC, fluorescentes compactas).

La ampolleta fluorescente compacta (LFC) tiene una duración de 10 a 15 veces mayor que las ampolletas incandescentes convencionales y ahorra un 25% más de energía, pero una LED puede alcanzar ahorros de hasta un 90% y su duración es 50 veces mayor. De esta forma, si se comparan ambas opciones en años de vida útil, la alternativa LED alcanza hasta los 22 años, mientras que la LFC sólo llega a los 10 años como máximo.

El menor consumo de las ampolletas LED en comparación con el de las fluorescentes (LFC), nos lleva a ahorros que pueden notarse rápidamente. Nosotros cambiamos todas las luces de la casa a led, calculando que se pagarían en el primer invierno, y así fue. Hoy están incluso más baratas, ¡por lo que puedes esperar un retorno de tu inversión incluso en menos tiempo!

Al igual que las ampolletas led, todos los aparatos tienen diferentes consumos eléctricos. Es por eso que, en Chile, la SEC los certifica con letras, donde A++ es el más eficiente, y G es el menos eficiente (pueden revisar el detalle del etiquetado en este link). Para Estados Unidos se usa también la certificación All Star, que indica eficiencia energética en el aparato.

¿Conviene siempre comprar el A++?

No. Hace unos años, tanto nosotros como unos amigos compramos refrigerador de dos puertas, cerca de 500 litros totales, misma marca. La diferencia es que el de ellos es A++ y el nuestro solo A. El suyo consume 10kwh menos al mes, lo que se traduce en un ahorro anual de $13.200, máximo. Es decir, si calculamos que el refrigerador les dure 15 años sin cambiarlo, podríamos decir que ahorraron $198.000.

La diferencia de precio era del doble de esto. En conclusión: No siempre es un ahorro comprar el más eficiente, hay que tener en cuenta, también, el precio de lo que estamos comprando. Sin embargo, es siempre una buena idea, a la hora de tener que cambiar algún artefacto eléctrico, ver cuál te saldrá más conveniente en el largo plazo.

Qué es más económico

Existen opciones que, podríamos decir, son alternativas en cuanto uso de aparatos, y acá revisaremos cuales son más baratos:

  • ¿Tv o Tablet?
    Si revisaste este link que comentamos al principio, te habrás dado cuenta que cargar la Tablet es muy barato. Por esto, siempre es más barato ver tus programas favoritos desde una Tablet que desde el televisor. 10% de batería en un Ipad duran unos 45 minutos de Netflix, como referencia.
  • ¿Radio o parlante?
    Nuevamente, cargar un parlante que se conecte a tu celular es infinitamente más barato que tener enchufada una radio, y en cuanto a consumo cuando están funcionando, es mucho más económico el parlante.

Quiero que quede claro que no estamos sugiriendo eliminar los televisores y las radios, solo estamos haciendo una comparación en pos de tomar decisiones informadas. Si quieren ver televisión en familia en un LCD de 55 pulgadas, es una decisión completamente personal y, sin duda, les saldrá menos que ir al cine en familia. Cada uno debe ver cuáles opciones son mejores para si mismo y los suyos, nosotras solo damos opciones.

Otros

Hasta ahora hemos visto formas pasivas de ahorro, que no requieren que recuerdes que estás ahorrando, solo requieren una inversión. Pero también podemos ahorrar electricidad activamente, como colgando la ropa en vez de metiéndola a la secadora (esto además es bueno para la ropa y te durará más tiempo).

Mantener un refrigerador lleno es también más eficiente que tenerlo vacío. Lo mismo vale para el freezer, por lo que hay quienes lo van llenando de botellas o tetrapacks con agua (yo no lo hago y no les sabría decir cuánto mejora el consumo).

Apagar activamente las cosas cuando dejemos de ocuparlas, y esto incluye luces. Enseñarle a nuestros niños a apagar las luces cuando salgan del baño o una habitación también es importante.

Aislar nuestra casa y repasar que tal esté aún en buen estado cada invierno/verano es otra forma de ahorrar en energía. Sellos en puertas y ventanas pueden hacer una gran diferencia a la hora de calefaccionar nuestros espacios, tanto así, que se calcula que si tienes grietas por las cuales se cuela el aire frío en invierno, la diferencia podría llegar a ser equivalente a dejar una ventana abierta.

Bueno, espero que les haya gustado nuestro pequeño manual de eficiencia energética, porque a estas alturas ya no sé si lo puedo llamar “nota”. ¡Cuéntennos en los comentarios qué hacen ustedes para ahorrar energía!

X
X