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Cómo detectamos el bullying escolar

Hace unas semanas atrás les conté algo acerca de la convivencia escolar y de lo apremiante que es empezar a educarla en casa (pueden leer más al respecto, por acá). Sin embargo, tras lo ocurrido con la estudiante del colegio Nido de Águila, creo que es importante ser aún más clara y directa y entregarles pautas prácticas para abordar el bullying y enfrentarnos a esta amenaza cuando se vuelve real para alguno de los nuestros.

¿Cómo darnos cuenta que nuestro hijo o hija está siendo víctima de acoso escolar?

Según estudios, el 90% de los casos de víctimas de bullying dan señales de alerta previa. Hay síntomas que los padres podemos ver y que nos pueden ayudar a darnos cuenta de esta situación.

  • Cambio conductual.
  • Rechazo a ir al colegio o a asistir a eventos sociales (juntas de cursos, cumpleaños, alianzas, etc.)
  • Presencia de altos montos de estrés y cuadros de angustia, sobre todo los domingos por la tarde.
  • Golpes y moretones injustificados.
  • Bajas notas.
  • Trastornos del estado del ánimo: aumento de su irritabilidad, ansiedad, tristeza injustificada, desánimo, cambios bruscos de humor.
  • Fallas de memoria.
  • Disminución de su capacidad de atención y concentración.
  • Somatización: dolor de cabeza o estómago sin base médica (sobre todo los domingos en la tarde o durante las mañanas antes de irse al colegio).
  • Alteraciones del sueño, insomnio, pesadillas, incluso terrores nocturnos.
  • Falta de apetito.

¿Qué hacemos si vemos esto?

El siguiente paso luego de observar algunas de estas señales es comenzar a indagar y que mejor que con nuestro propio hijo: preguntémosle directamente si tiene algo que contarnos.

Si no nos cuenta nada o lo niega, pero nuestra intuición nos dice que está mintiendo, debemos acudir al colegio y pedir una reunión con el profesor jefe. A él le podemos preguntar su visión, pedirle que observe y si es necesario, que pregunte a otros alumnos y profesores.

Debemos saber que como padres tenemos el derecho a exigir acciones a los colegios en esta materia. También podemos recurrir a un psicólogo y pedir que haga una evaluación de personalidad para descartar o confirmar nuestras sospechas y para que nos guíe con respecto a las señales observadas.

¿Qué hacemos si confirmamos que a nuestro hijo o hija le están haciendo bullying?

Lo primero es actuar. No podemos dejar que nuestro hijo solucione solo esta situación, ni quedarnos sentados esperando que el problema se diluya como por obra de magia.

Según estudios de la OMS, los niños que se dejan acosar aumentan las posibilidades de ser acosados con más frecuencia, intensidad y por más acosadores. Esto porque son percibidos como más débiles y vulnerables por niños con características abusivas. Otra cosa importante es exigir al colegio que actúe.

La labor del colegio ante casos o sospechas de bullying

Desde el año 2011 existe la ley de convivencia escolar (ley 20.536), según la cual todos los establecimientos educacionales deben tomar medidas preventivas y pedagógicas, deben tener un consejo escolar o comité de convivencia y un encargado de convivencia o responsable dentro del establecimiento de implementar las medidas adoptadas.

El colegio entonces por ley debe considerar nuestra denuncia y elaborar un plan de gestión. Debe proceder según lo estipulado en su reglamento interno. Para quienes no lo saben, cada uno tiene un reglamento interno donde se plasman las políticas de prevención, medidas pedagógicas y protocolos de actuación para casos de vulneración a la buena convivencia escolar. En él deberían estar estipuladas las medidas disciplinarias en contra de los alumnos que acosan, que pueden ir desde medidas pedagógicas hasta la cancelación de la matrícula.

Como es una ley, si el colegio no adopta las medidas contempladas en su reglamento interno o estas no han sido suficientes para acabar con la situación de maltrato, el establecimiento puede ser multado. El organismo encargado de velar por el cumplimiento de la Ley de Violencia Escolar es la Superintendencia de Educación, a quien debemos recurrir en el caso de no recibir apoyo del colegio o quedar inconformes con su actuar.

Esto lo podemos hacer llamando por teléfono (600 600 2626), a través de su página web www.supereduc.cl o de forma presencial. Otra cosa importante, cualquier adulto que visualiza una situación de bullying puede hacer la denuncia, desde el portero del colegio hasta la abuelita de la víctima.

¿Cuáles son las secuelas del bullying?

  • Esquema corporal dañado (baja autoestima, inseguridad, entre otros).
  • Pasividad.
  • Trastornos emocionales.
  • Problemas psicosomáticos.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Pensamientos suicidas.
  • Desinterés por los estudios.
  • Fracaso escolar.
  • Fobia escolar.
  • Sentimientos de culpabilidad.
  • Alteraciones de la conducta y del sueño.
  • Aislamiento social.
  • Introversión.
  • Problemas sociales.
  • Suicidio.

Reparación del daño generado por el bullying

Luego de confirmar la situación de acoso, seguir protocolos y lograr eliminar la situación de vulneración, es vital llevar a nuestro hijo o hija al psicólogo. Así conoceremos mediante una evaluación de personalidad, el nivel del daño emocional provocado por la situación vivida.

Una vez que sepamos las áreas dañadas debemos actuar según las indicaciones del psicólogo. Éstas pueden ir desde la necesidad de psicoterapia de reparación del daño, un cambio de colegio o una derivación psiquiátrica por necesidad de tratamiento farmacológico.

Si actuamos con seguridad y confiamos en los profesionales que nos asesoran, en un corto plazo veremos cómo esta situación se revierte de a poco y nuestro hijo vuelve a ser feliz de nuevo.

María Paz Gatica Jamett
Psicóloga Infanto Juvenil

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