NutriciónSalud

Frutos secos: Aliados en la pérdida de peso

Hola bellas, como a estas alturas del año estamos todas preocupadas del peso les quiero comentar sobre unos alimentos que hemos excluido de nuestra dieta.

Incluso que a veces son un poco temido y excluidos de las dietas de adelgazamiento. Estos son los frutos secos como almendras, nueces, pistachos, etc.

Los frutos secos son buena fuente de diversos nutrientes (por ejemplo, tocoferoles, magnesio, potasio) y antioxidantes, pero también son muy calóricos. Por este motivo muchas veces limitamos el consumo debido a la preocupación de que su ingesta nos haga subir de peso. En esta nota veremos que al contrario de lo que pensamos, los frutos secos pueden ser de gran ayuda al momento de estar siguiendo un plan para bajar peso.

En general, los ensayos de alimentación humana han demostrado que el consumo de frutos secos modera el apetito posprandial (después de comer). Específicamente, la inclusión de almendras y maní (que en estricto rigor clasifica como legumbre) suprime el hambre y el deseo de comer y aumenta el índice de plenitud después de su consumo. Estas son propiedades importantes que debemos considerar en el control del peso porque una reducción del hambre posprandial puede prolongar la latencia de las comidas, y una disminución en el deseo de comer puede evitar comer en ausencia de hambre, además, niveles más altos de saciedad y plenitud en ayunas pueden traducirse en tamaños de comida más pequeños.

¿Cuál es la mejor forma de comerlos?

Para lograr estos efectos positivos de los frutos secos es importante considerar la forma en que debemos consumirlos. Por ejemplo, el consumo de almendras junto con una comida no es tan efectivo para aumentar los efectos moduladores del apetito de esa comida, mientras que estudios han demostrado que el consumo de almendras solas (por ejemplo como snack) reduce el hambre y el deseo de comer si se compara con quienes no comen almendras. Otro estudio observó que la ingestión de maní o aperitivos que contenían maní  tendía a inducir una mayor compensación de energía cuando se ingerían como snack en relación a cuando se consumían como parte de un almuerzo. Por lo tanto, la forma y el momento del consumo de frutos secos pueden modular la sensación de apetito, siendo más conveniente consumirlas como colaciones. En general, los estudios indican que la incorporación de estos alimentos en la dieta de manera regular puede ayudar en el control del peso

En conclusión, la ingestión de frutos secos suprime el hambre y el deseo de comer y además promueve la sensación de plenitud gástrica. No debemos tener miedo de consumirlas.

María José Acevedo B. Nutricionista, Magister en Nutrición y Coach Nutricional.

Estoril 50, oficina 709, Las Condes +56956302485

 

Comparte tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

X
X