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Diabetes en el embarazo: algo más que dejar de comer azúcar

Pregnant woman checking blood sugar level with blood glucose meter. Gestational diabetes.

Hola Bellas! Hoy quiero hablarles de un tema que es un poco más común de lo que pensamos: la diabetes en el embarazo.

Existen distintas formas de presentación de la diabetes en el embarazo, principalmente, aquella que las mujeres tenían previo a estar embarazadas y a diabetes gestacional como tal, que es la que aparece durante el embarazo.

El diagnóstico lo realizamos con muestras de glicemias de ayunos alteradas repetidas o a través de la prueba de tolerancia oral a la glucosa, que se realiza con una carga de glucosa en el 2do trimestre del embarazo.

Factores que ayudan a la aparición de diabetes:

Los factores que pueden ayudar a la aparición de esta patología son: la historia familiar o propia de diabetes, obesidad materna y el aumento inadecuado de peso durante el embarazo.

Si bien, no representa un riesgo elevado de complicaciones graves para la madre durante el embarazo, esta patología nos entrega mayor riesgo de tener diabetes a mediano plazo, posterior al parto, junto con otras patologías como el síndrome metabólico y patologías cardiovasculares.

¿Cómo puede la diabetes en el embarazo afectar a nuestro hijo o hija?

Lo que quiero que conozcan hoy es el riesgo que esta patología representa para nuestro hijo. Si bien, es una enfermedad que no genera síntomas, por lo cual la madre no tiene malestar, dentro de las posibles complicaciones para el embarazo están: parto prematuro, exceso de líquido amniótico, macrosomía fetal, hipoglicemia neonatal, entre otras.

Lo más importante, que es el mensaje que quiero dejarles, es el problema que representa a largo plazo. Al momento de estar embarazadas, estamos programando a nuestros hijos para el resto de la vida, por lo tanto, si nosotros somos diabéticas durante el embarazo y no logramos que esta patología esté controlada, estamos ‘programando’ a nuestro hijo en este ambiente rico en glucosa. Esto hace que nuestro hijo tenga mayor riesgo de obesidad infantil y en la vida adulta, mayor probabilidad de tener síndrome metabólico asociado a esto, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Es decir, no es un problema hoy, es una enfermedad que nos puede seguir por el resto de nuestra vida y la de nuestro pequeño.

Lo anterior es tan relevante, que la FIGO junto con la OMS tienen una iniciativa para optimizar el control de esta patología, haciendo acento en la prevención de las complicaciones para la vida futura de nuestros niños.

Cómo la prevenimos:

Lo más importante es tener una alimentación adecuada, antes y durante el embarazo, para evitar la obesidad y el aumento de peso excesivo.

Una vez instaurada, debemos tener un régimen hipocalórico, indicado por nuestra nutricionista, que nos va a guiar en los tipos y cantidades de alimentos que debemos consumir, para mantener una ganancia ponderal adecuada. Si logramos mantener esta dieta adecuada, esto será suficiente como tratamiento durante el embarazo. De no lograr un control adecuado, se necesita el uso de insulina. Por lo tanto, optimizar la dieta es la forma más sencilla de prevenirla y tratarla, siendo un esfuerzo pequeño para entregarnos la tranquilidad de estar haciendo bien las cosas por nosotras y nuestro hijo.

Les dejo un abrazo como siempre y quedo atenta a sus preguntas y comentarios.

 

Aurora.

Ginecólogo Obstetra

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