Mujer

¿Super nana o marido?

Hola a todas, cómo están? Ya chiquillas, acá les tengo una reflexión de mis últimos días. Es una reflexión un tanto chistosa, la idea es sacarle a alguna una que otra carcajada, pero en mis reuniones con amigas se ha hecho cada vez más recurrente este tema.

Voy a empezar por contarles unos pequeños detalles de mi historia, en especial a las que hace poco se suman al blog. Tengo 33 años, soy mamá soltera, tengo un niño de 2 años y medio, vivo sola con mi guagua desde que tiene 6 meses, soy periodista y estoy a cargo de una radio así que tengo horario full, por lo que tengo jornada muy larga a veces.

Bueno, el 98% de mis amigas tiene hijos. Algunas, sobre todo las de colegio, ya tienen 4. Por suerte tienen unos maridos maravillosos, muy colaboradores, buenos papás, etc… Yo no tengo eso, pero tengo una super nana. Y soy feliz. Mi Marce es lo máximo, la amo, y no estoy exagerando. Cada vez que hablamos por teléfono le digo te quiero cuando me despido, y ella me dice yo también.

Cuando uno tiene amigas en etapa de hijos chicos, son comunes las típicas conversaciones de whatsapp de “me quedé sin nana de nuevo”, “necesito nana”, “mi nana se fue”, y mis amigas me recriminan siempre, con un tanto de envidia y no sana, que tengo una super nana, y yo les digo… bueno, no se puede tener todo en la vida; ustedes tienen  a sus maridos y  yo tengo a mi nana. Y ahí ellas me contestan: “parece que prefiero una super nana que a mi marido”. Obvio que es broma, pero como dice el dicho… entre broma y broma la verdad se asoma.

Paralelo a esto, les cuento que el otro día vi Bad Moms o El Club de las malas madres en Netflix. Es un tanto cliché la película pero fue terapeútica, reí y lloré. Y ahí está justo esa escena, una de las protagonistas diciendo que prefería una nana que a su marido. De vuelta a lo mismo. O esa escena de Sex and the City 2, cuando todas le recriminan a Charlotte que su nanny es demasiado sexy y ella dice que prefiere que su marido la mire y la desee, pero que no está dispuesta a perderla. Son situaciones extremas y chistosas, lo sé, sólo que me impresiona lo que hay detrás. Y lo entiendo, mi vida no sería lo mismo en este minuto sin mi Marce.

Esto es quizás una columna de alabanza a ella. De verdad, es mi super nana pero es más que eso, es quien ama incondicionalmente a mi hijo, lo cría, juega con él, lo acurruca, lo regalonea y malcría, es como mi segunda madre, me aconseja, me regalonea y también me malcría. Somos como una hija y un nieto más para ella y en estos momentos de mi vida, tal como dije ayer cuando volvió a salir el mismo tema en una junta de amigas, hoy puedo tener sexo cuando quiera y con quien quiera, o incluso tener un pololo o pinche, pero una Marce #2 no sé si la voy a encontrar. Y sí, yo puedo decir hoy que en este minuto prefiero a mi super nana que un marido. Es entre broma y verdad, pero es lo que siento.

Y ustedes … ¿han tenido este u otros pensamientos similares alguna vez en sus vidas?

 

 

 

Bárbara Pezoa
Soy periodista y Directora de Radio Paula. Me gusta la vida simple, la sencillez en todos los aspectos, por eso persigo productos, rutinas de belleza y hábitos que hagan de mi vida algo fácil y sana.

2 comentarios

  1. Barbara, me dejó pensando tu artículo, porque vivo reflexionando entre la pega y mis hijos, es como si tuviera que escoger… mi hijo más pequeño ya tiene 9 años y aún no se la respuesta.
    Quiero desarrollarme en lo laboral pero también quiero pasar tiempo con mis hijos, no he tenido la suerte de tener una “Marce” cuidala!
    Barbara solo te aconsejo que “trabajes para vivir (y con tu hijo) y no “vivir para trabajar” porque yo logré hoy necesito menos para ser feliz!!

  2. Linda! Gracias… si, ya tuve la reflexión del trabajo. Está en lo más alto de mi lista de propósitos 2017 cambiar la rutina laboral.
    Mil gracias Ana…

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