MaternidadMujer

Llegamos a la casa…y ahora qué??

Newborn baby and his father's hand - care and safety concept

Los tres o cuatro primeros días de vida de un niño, suelen pasarse en la clínica. Enfermeras van y vienen, haciéndolo prácticamente todo, mientras le enseñan a la madre cómo ocuparse de su hijo. Pero, ¿qué pasa cuando llegan a la casa con su pequeño bebé? Muchas veces es un mundo, ya que especialmente las madres primerizas, no saben muy bien cómo enfrentar esto solas. Aquí, entregamos la mejor guía para no morir en el intento.

Sueño y vigilia:

Los niños, cuando recién nacen, duermen más de la mitad de las horas del día (entre 14 y 20 horas).

Sin embrago, hay algunas acciones que se pueden realizar para que el sueño del bebé sea el necesario y de calidad:

  • La mejor posición es de espaldas, colchón liso y duro, evitando que la cara pueda hundirse en él, y la cabecera de la cuna levantada (aprox. 20-30°). No se recomiendan las posiciones boca abajo ni de lado.
  • Acostarlo cada noche a un mismo horario. Mantener un ambiente tranquilo y sin ruido una hora antes de ir a la cama.
  • Acostarlo en su cuna cuando esté somnoliento, no dormido, de manera que asocie el dormir con la cama y no con los brazos de sus padres.
  • Al despertarse en la noche, antes de volver a conciliar el sueño puede estar incómodo y expresarlo llorando; en este caso, tratar de tranquilizarlo sin sacarlo de la cuna.
  • Asegurarse de no dejar juguetes que puedan asfixiarlo, de manera que si llora por un período breve, la madre estará tranquila de que no hay peligro.

Piel

La piel es muy sensible, por lo que no deben usarse productos químicos como colonias, emulsionados, cremas u otros. Sólo está permitido el aseo diario una o dos veces al día con vaselina líquida y agua, aplicando esta mezcla con algodón en todo el cuerpo. La piel del niño se descama frecuentemente, y la vaselina lubrica la piel en forma efectiva.

Mudas

Éstas debieran realizarse antes de alimentar y cada vez que sea necesario. El pañal debe quedar siempre bien cerrado y con el cordón umbilical fuera. No incluir jamás el cordón dentro del pañal.

Cordón umbilical

En cada muda se debe hacer aseo del cordón con alcohol y algodón, aplicándolos en la base húmeda y piel circundante. En caso de presentar enrojecimiento importante de la piel, secreción o mal olor en la zona umbilical, se debe consultar de inmediato. Normalmente, el cordón cae espontáneamente entre los 10 y 20 días de vida.

Baño

Los baños comienzan tres días después de la caída del cordón. Pueden realizarse a diario. Inicialmente, con algún jabón neutro y luego con jabón de glicerina. No usar shampoo ni otros productos. Debe ser un baño corto, con agua a 37-39° o que sea agradable para la mano de la madre.

Alimentación

Debe darse pecho materno exclusivo en la modalidad de libre demanda. Esto significa cada vez que el recién nacido llore por hambre, lo que puede ser muy variable durante el día. La eliminación de gases debe promoverse al realizar el cambio de lado y, también, al término del amamantamiento, momento en el que se sugiere dejar en posición vertical durante 20-30 minutos.

Ropa y temperatura

En ambientes cálidos, especialmente por la tarde y en verano, debe usarse ropa liviana, descubriendo los brazos y piernas. No sobre abrigar. La temperatura corporal medida en axila es entre 36.5° y 36.9° C. Un valor entre 37-37.4°, con mayor probabilidad, corresponde a sobre abrigo. En ese caso, se debe desabrigar y repetir control de temperatura, una hora más tarde. Si persiste alta, entonces podría corresponder a fiebre.

Peso

Después de nacer, se produce un descenso de peso fisiológico que alcanza a aproximadamente el 10% del peso de nacimiento. Posteriormente, se hay un incremento ponderal, que se va evaluando en los controles y que debiera ser mayor a 20 gramos / día.

Rutina

Las rutinas se establecen siguiendo los períodos de vigilia, que como comentamos, pueden ser bastante breves. Durante dichos espacios, se debe aprovechar de alimentar, cambiar pañales y realizar actividades de higiene y cuidados generales.

Llanto

El llanto tiene una fuerte intención comunicativa, por lo que se debe estar atenta a esta manifestación. A esta edad, no existen niños manipuladores ni regalones. Un niño que llora, es un niño con necesidades insatisfechas o alguna molestia.

Signos de emergencia: ¿cuándo llamar al médico?

Hay ciertos signos de alarma en este período. La fiebre es uno de ellos. El rechazo alimentario, la postración y escasa reactividad. En general, cada vez que la madre sienta o sospeche que algo no está bien con su hijo, debiera comunicarse con su pediatra. Es mejor una llamada de más, que dejar pasar algo que pudiera ser importante.

Paula Reyes Naranjo

Periodista

Comparte tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

X
X