MujerPSB

Por que no queremos #NiUnaMenos

Hola mujeres bellas! Acompañada de un té para acompañar estos días fríos, quiero que hoy hablemos de un tema que, imagino, más de una ha comentado o se ha sentido afectada durante las últimas semanas: el femicidio y la violencia contra la mujer.

En nuestro país, durante el año 2015 hubo 45 casos reportados de femicidios, en muchos de los cuales el autor del crimen se suicidó una vez muerta la víctima. A la fecha, en el 2016 van 15 casos, sin mencionar la cantidad de eventos de violencia física con consecuencias graves a mujeres, de las que hemos sido testigos.

Pero, ¿qué hacemos nosotras para detener esto? ¿Tenemos o existe una manera real de detener o terminar con un problema tan importante como este? Conocer y reconocer cuándo somos agredidas y detener la escalada de violencia dentro de la pareja a tiempo. Y ¿de qué hablamos cuando decimos violencia?

  1. Violencia psicológica: Intentar controlar a otra persona mediante amenazas, humillaciones y presión emocional con el fin de hacerla sentir insegura y sin control sobre sus propias emociones.
  2. Violencia física: son todas las formas de agresión que sufre una mujer, desde empujones y zamarreos, tirones de pelo, pellizcos, golpes de puño y patadas, hasta golpes con objetos, siendo el femicidio, su forma más grave.
  3. Violencia sexual: es aquella en que la mujer es obligada mediante fuerza física o amenazas psicológicas a tener relaciones sexuales o realizar actos sexuales que le resulten humillantes o degradantes.
  4. Violencia económica: aquella forma de violencia en que se intenta controlar a la mujer a través de la entrega de dinero para su mantención personal y/o de sus hijos, así como la apropiación del dinero que gana la mujer con su trabajo.
  5. Femicidio: es aquel homicidio ocurrido contra la mujer, en que el autor es o ha sido cónyuge o conviviente de la víctima.

Junto con lo anterior, es importante que sepamos que la ley de violencia intrafamiliar (ley n°20.066), es aquella que protege a las mujeres del maltrato que afecte sus vidas de manera física o psíquica  dentro de su familia.

Por lo tanto, detener la violencia contra la mujer está en nosotras, como dije antes, reconociéndola, no justificándola, denunciándola, empoderándonos de nuestro rol en nuestra familia y en la sociedad, haciendo que el miedo que podamos sentir nos movilice, no nos paralice, porque ninguna de nosotras quiere ni una menos.

Les dejo abrazos y quedo atenta a sus comentarios, como siempre.

Aurora.

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