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¿A quién no le ha pasado? … los molestos hongos vaginales

Woman in Lace Panties

Hola a todas! Hablemos hoy de un tema que es más frecuente de lo que creemos, aunque muy poco confesado y conversado por el pudor o vergüenza que puede generar: los hongos vaginales.

Hace un tiempo atrás hablamos de los flujos vaginales en general (http://www.paraserbella.com/flujo-vaginal-es-normal ), pero hoy hablaremos del más frecuente. Como les conté anteriormente, existe un flujo vaginal normal que es transparente o blanco muy suave, generalmente acuoso o un poco más ligoso en relación con la etapa fértil de nuestro ciclo, en aquellas que no usan hormonas exógenas. Además, es importante recordar que el pH vaginal normal fluctúa entre 4,5 – 5,0, y que poseemos una flora vaginal normal que es la que nos ayuda a mantener las condiciones locales y protegernos de infecciones.

Dentro de las infecciones vaginales, las más frecuentes son las producidas por hongos, dentro de ellos, la más común es la Cándida albicans, de la que imagino han oído alguna vez. Esta es una infección oportunista y no se relaciona con la falta de aseo, sino con otros elementos.

¿Cuáles son los factores de riesgo para esta infección?

  • Embarazo: provoca cambios normales en la flora vaginal habitual
  • uso de anticonceptivos hormonales
  • tratamiento antibiótico prolongado: eliminan nuestra flora vaginal junto con la infección por la que los usamos
  • diabetes mellitus: los pacientes con esta enfermedad de base tienden a hacer más infecciones por hongos a distintos niveles
  • uso de corticoides sistémicos, uso de agentes inmunosupresores: generan disminución de nuestras defensas y favorecen infecciones oportunistas como los hongos
  • inicio de actividad sexual: hay alteración de la flora vaginal, junto con un aumento de la humedad a nivel local, lo que genera un ambiente favorable para los hongos
  • alteraciones locales en la piel

¿Cuáles son los síntomas y signos de este tipo de infección?

  • Prurito vaginal: aparece una comezón intensa en la región vulvar y vagina, que no cede con el aseo habitual.
  • Flujo vaginal: se hace más abundante, cambia a un flujo blanco espeso, grumoso, sin mal olor, que muchas veces puede presentarse como placas blanquecinas, y tiende a manchar nuestra ropa interior.

¿Cómo podemos tratarlo? Para el tratamiento existen múltiples opciones y debemos escoger la que más  nos acomode.

  • Fluconazol: En comprimidos orales de 150 mg, en presentaciones de 1,2 y 4 comprimidos por envase. Su dosificación es 1 comprimido por una vez. Si es que tomamos más veces, tiene que ser sólo un comprimido semanal por el efecto a nivel hepático, por lo tanto, personas que tengan estos problemas no debieran usarlo.
  • Clotrimazol óvulos: Vienen en presentación de 100 mg y 500 mg. Estos últimos pueden ser usados en dosis única y los primeros, durante 5 noches continuas. Durante el tiempo que los usemos no podemos tener actividad sexual.
  • Clotrimazol crema: útil para uso local cuando la infección es principalmente vulvar y produce síntomas externos. Se usa a nivel tópico 2 o 3 veces en el día durante 5 días aproximadamente.
  • Otros agentes antimicóticos: entre ellos están la nistatina y el miconazol, que también vienen como óvulos y se usan por tiempo similar al clotrimazol.

¿Y cómo lo prevenimos? Cómo les dije antes, esto no tiene que ver con la falta de higiene, así es que para prevenirlos sólo requerimos medidas generales como:

  • Aseo genital: debe ser hecho sólo con agua, la clásica agua de la llave como decía mi abuelita, sin jabones especiales ni ningún tipo de cosméticos, porque estos pueden hacer que cambie el pH vaginal y favorecer esta infección.
  • Protectores diarios: lo ideal es no usarlos, porque favorecen la conservación de humedad a nivel local y, con esto, la aparición de hongos. Sé que muchas están acostumbradas a ellos y se sienten incómodas si no los usan. Si este es su caso, usen el que tenga menos perfumes y cámbienlo varias veces al día, idealmente, cada vez que van al baño.
  • Pantalones ajustados: la ropa ajustada en general, calzas, panties, etc, favorecen la conservación de humedad, por eso, el ideal es disminuir su uso.

Es importante tener presente consultar con su médico tratante cada vez que tengamos molestias de este tipo, no automedicarnos. Otro punto muy importante es que, muchas veces, esta infección se asocia a otras, por lo tanto, si es que no cede con el tratamiento habitual, se recomienda tomar un cultivo de flujo vaginal para determinar el agente causal y atacarlo dirigidamente.

Espero que esta información sea de utilidad para todas aquellas que se han visto afectadas una o más veces por este problema que, si bien es bastante común y en general inocuo, genera grandes molestias e incomodidad a quienes lo padecen.

Como siempre, un abrazo para todas y estoy atenta a todas sus sugerencias, preguntas y dudas sobre aquellos temas que nos afectan a todas.

Aurora.

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