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Flujo vaginal, ¿es normal?

Queridas mujeres bellas, en esta tarde fría quiero hablarles de algo que muchas de nosotras no siempre preguntamos a otros, pero sí le damos muchas vueltas cuando nos parece algo anormal: el flujo vaginal.

Para comenzar, el flujo vaginal es fisiológico, es decir, normal, y cambia de características durante nuestro ciclo menstrual, siendo incluso su evaluación usada como método anticonceptivo natural.

El flujo vaginal normal es aquel que es transparente o blanco, acuoso o levemente espeso, esto último en el período fértil del ciclo, en que se vuelve filante o más gomoso. En general, la cantidad normal de flujo vaginal no debería manchar nuestra ropa interior, pero en ciertas ocasiones su cantidad puede aumentar, sin ser patológico.

Todas nosotras tenemos una flora vaginal normal, donde el microorganismo principal son los Lactobacilos, sin embargo, también poseemos una pequeña cantidad de microorganismos potencialmente patógenos, que pueden aumentar en casos que se rompa el equilibrio existente a este nivel.  La vagina, en la mujer fértil, tiene un pH entre 4,5 a 5,0, volviéndose más básico en la menopausia, por la disminución en el nivel de estrógenos, lo cual nos hace más susceptibles a las infecciones.

Entonces, si es normal que haya flujo vaginal, ¿cuándo debemos preocuparnos? La respuesta es simple: cuando las características del flujo que habitualmente vemos cambien, es decir, cambios de color, olor, consistencia, y/o la asociación de esto con síntomas como ardor o prurito vaginal.

Hablaremos ahora de las alteraciones de flujo vaginal que más frecuentemente podemos encontrar, algunas más patológicas que otras.

  1. Vaginosis bacteriana: el agente más común en estos casos es la Gardnerella vaginalis, seguido por los Bacteroides sp, Ureaplasma urealyticum y Mobiluncus. Esta se presenta con un flujo vaginal de color grisáceo o levemente verdoso, más espeso que el flujo habitual, asociado a mal olor, a veces similar al olor a pescado descompuesto. Además, se acompaña de molestias pélvicas como ardor vaginal. El tratamiento se realiza con antibióticos, las opciones: Metronidazol vía oral  o Clindamicina en óvulos son buenas opciones. Pueden recibir tratamiento las embarazadas de 1er trimestre sin problemas.
  2. Trichomoniasis: Imagino que más de una a escuchado hablar de las Trichomonas vaginalis, parásito causal de esta patología. Su forma de transmisión es por vía sexual, exclusivamente, y la infección tiene un período de incubación de 4 a 28 días. En el hombre, también se puede encontrar en la zona genital, sin que haya manifestaciones de la enfermedad. El tipo de flujo en este caso, es abundante, fluido, grisáceo y de mal olor, siendo espumoso en 10% de los casos, también asociado a ardor vaginal y, ocasionalmente, molestias urinarias. El tratamiento, se hace con Metronidazol que es el medicamento de elección, siendo muy importante el tratamiento de la pareja, por la forma de contagio. Pocos días luego del inicio del tratamiento se re establecen las características normales de pH y flora vaginales.
  3. Vaginosis micótica: en este caso, el agente causal más común es la Cándida albicans, siendo la Cándida glabrata el 15% de los casos. En estos casos, los factores de riesgo asociados son: embarazo, uso de anticonceptivos hormonales, tratamiento antibiótico prolongado, diabetes mellitus, uso de corticoides sistémicos, inicio de actividad sexual, uso de agentes inmunosupresores y alteraciones locales en la piel. En esta vaginosis, el flujo vaginal es blanquecino, espeso, a veces en placas blancas, y el síntoma principal es el prurito o picazón a nivel vulvar y vaginal, con lesiones en la piel debido al rascado. El tratamiento, se realiza con antimicóticos como la nistatina, fluconazol o clotrimazol, por vía oral o en forma de óvulos vaginales.

Aunque, la mayoría de las veces, la clínica nos permite distinguir la causa, el diagnóstico certero del agente causal, es el ideal para dar el tratamiento más específico y permitir la solución definitiva al problema. Esto se puede hacer con cultivos de flujo vaginal con distintas técnicas de laboratorio específicas que nos permiten aislar el microorganismo culpable.

Estas infecciones vaginales, en general, no revisten mayor riesgo, lo cual cambia en las mujeres embarazadas, ya que se asocian a mayor riesgo de parto prematuro, por lo que debemos esforzarnos en prevenirlas y tratarlas a tiempo.

Y, ¿qué hacemos para prevenir estas infecciones? Medidas muy sencillas:

  • Aseo genital únicamente con agua, no aplicar jabón ni otros detergentes.
  • No usar sustancias químicas que pudieran alterar el pH vaginal como bicarbonato o ácido acético (vinagre). Se han visto efectos benéficos de estos en algunos casos, pero esto depende siempre de la concentración en que sean usados.
  • Evitar el uso de ropa interior sintética, favoreces los calzones de algodón y su lavado por separado del resto de la ropa, idealmente, con jabón o un detergente neutro, o, incluso, sólo con agua potable.
  • No usar toallas higiénicas con perfumes o desodorantes íntimos: en general, las mujeres que tienden a sufrir este tipo de infecciones, debieran preferir las toallas higiénicas más sencillas de todas, incluso sin ‘malla sec’, ‘super absorbentes’, ‘super gel mágico’, porque estos elementos generan una falsa sensación de sequedad, tendiendo a acumular humedad.
  • El uso de tampones, también podría favorecer la presencia de estos flujos alterados.
  • Muy importante: no automedicarse frente a la presencia de síntomas o un flujo vaginal que nos parezca alterado, ya que esto favorece resistencia a los medicamentos para el tratamiento.

Como siempre, espero que estos datos hayan sido de ayuda y sirvan para aclarar algunas dudas que son bastante recurrentes en todas nosotras.

Les dejo un abrazo y espero sus comentarios.

Aurora

7 comentarios

  1. Aurora, un excelente post, clarito y preciso.
    Dato para el aseo genital, según mi gine se puede usar uno de Eucerin.
    Cariños

  2. Hola! Gracias por el post, buenísimo que se hable. Soy inmunosuprimida y por lo tanto pasé por un período de infecciones recurrentes debido a mis defensas bajas. Lo que me ha funcionado muy bien es usar symbiovag cuando hay crisis y cambios de flujo, además en knop hay unos probióticos de lacto bacilos específicos para mujeres, funcionan muy bien, otra cosa que me ayudó mucho es usar Deo Intim de Swiss Just, todo eso en conjunto con una buena consulta ginecológica y regular la alimentación han ayudado a solucionar practicamente por completo los episodios de cándida.
    Saludos a todas!

  3. Hola, muy completo tu artículo sobre este tema tan común y a la vez tan tabú para muchas mujeres que es el flujo vaginal. Solo quiero recalcar que antes de auto-tratarse por una infección vaginal es importante acudir a un médico en busca del diagnóstico certero, como bien indicas en el post mediante un cultivo de la secreción vaginal.

    Saludos cordiales, Sandra, autora de flujovaginal.com.

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