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No me gusta: náuseas y vómitos

Hola a todas, mujeres bellas!!! Hoy quiero hablarles de algo muy recurrente y que es una consulta frecuente: qué hacer con las náuseas y vómitos en el embarazo.

Hace un tiempo, tuvimos una nota de una de nuestras embarazadas favoritas contándonos su experiencia con este molesto síntoma (http://www.paraserbella.com/bella-embarazada-bienvenida-nausea ), y es por eso que hoy intentaremos enfrentarlo para ver si alguna luz puede llegar a las que están afectadas por esta molestia.

Para empezar, la mayoría de las mujeres cuando está embarazada sufre náuseas y vómitos, cerca del 78-80%, principalmente al inicio del embarazo, es decir, pueden empezar incluso antes que nos hagamos un test de embarazo por el atraso menstrual y se pueden extender hasta las 14-16 semanas de gestación, aproximadamente. La forma de presentación habitual, es la sensación  nauseosa o de asco, de preferencia en las mañanas, asociada o no a la ingesta de alguna comida, aunque muchas veces, se asocian sólo a olores de comidas preparadas.

Una condición particular, es la llamada hiperemésis gravídica, que afecta entre 0,5 al 2% de las embarazadas,  en que no hablamos del clásico malestar matinal, sino que de vómitos frecuentes, que no ceden con el tratamiento dietético o farmacológico habitual, se asocia a una pérdida de peso de aproximadamente 5% el basal, con deshidratación desde leve a  moderada y alteraciones en exámenes de laboratorio. Como pueden deducir, esta condición requiere habitualmente de hospitalización para lograr que ceda el síntoma y lograr compensar a la mamá afectada.

Pero, ¿por qué esas náuseas y vómitos? La causa se asocia principalmente a las hormonas, la responsable directa, la B-hCG o fracción beta de la gonadotrofina coriónica, que está presente en todos los embarazos, siendo mayores los síntomas cuando esta hormona alcanza sus niveles más altos. Esto explica también por qué los embarazos que tienen mayor masa placentaria (gemelares, enfermedad trofoblástica) presentan mayores síntomas.

Hay algunos reportes que informan que las náuseas y vómitos son más frecuentes o abundantes y más difíciles de controlar en embarazos no planificados, o en mujeres que tienen mayores problemas de tipo emocional asociados al embarazo, sin existir evidencia que compruebe una relación directa. Es por esto, que muchas veces, además de la dieta y fármacos que podemos usar, el tratamiento o, al menos, evaluación psicológica, están indicados.

Otras razones por las cuales tendemos a vomitar mientras estamos embarazadas es que existe mayor reflujo gastroesofágico asociado a un enlentecimiento del tránsito intestinal, elementos fisiológicos o normales en toda embarazada.

Entonces, ¿aguanto el malestar hasta las 16 semanas o hay algo que pueda hacer antes? Como siempre, aún tenemos patria cuidadanas y hay opciones.

  • Manejo de la dieta: como dijimos, las embarazadas tienen tránsito intestinal más lento y existe mayor reflujo de manera natural, esto colabora con que nuestro abdomen esté más distendido que lo habitual. Primero, identificar los alimentos que nos producen más malestar, no siempre a todas les causan náuseas todas las comidas, sólo algunas específicas. Evitar los alimentos muy irritantes o muy flatulentos que contribuyan con este reflujo y esta distensión. Esto significa, comer alimentos livianos, frescos y no muy aliñados o condimentados.
  • Horarios de comida: se recomienda hacer nuestras 3 o 4 comidas diarias, pero siempre en porciones pequeñas y fraccionadas, asociadas a pequeñas colaciones saludables entre comidas. La idea, es comer aproximadamente cada 4 horas máximo. La ingesta de líquido debe ser de la misma manera, fraccionada, para no tener esa sensación de estómago lleno. Lo más importante, es no dejar de alimentarse, dentro de lo posible, y mantenerse hidratadas, que es lo principal.
  • Jengibre: el uso de jengibre a manera de infusión o en cápsulas ha demostrado tener una mejoría en los síntomas. Esto se debería a diferentes elementos que van desde el aroma del jengibre hasta efectos en el tracto gastrointestinal que favorecen la disminución de la distensión abdominal, aumentando la motilidad intestinal y favoreciendo la absorción. Existen algunos estudios en que se ha demostrado que con dosis de 1 gramo de jengibre al día, los síntomas disminuyen de manera importante, así es que también es una buena opción. En Chile, existen diferentes presentaciones en cápsulas de 250 y 500 mg, así es que el recurso está, junto con la raíz que podemos comprar a nuestro ‘casero’ en la feria más cercana.
  • Tratamiento farmacológico: existen opciones de tratamiento con medicamentos, que están hechos en base a doxilamina (antihistamínico) y piridoxina (vitamina B6). Estos medicamentos se pueden consumir de preferencia en dosis única en la noche, siendo posible su uso hasta 3 veces por día, pero siempre asociado a las medidas generales que hemos nombrado antes, porque esto es un adyuvante a lo anterior. En Chile, podemos recetar esta combinación como recetario magistral o simplemente usar los fármacos que están disponibles que son dos: Doxavit y Pluriamin, ambos con resultados en similares en disminución de síntomas.
  • Eliminar el stress y los estresores: como dije previamente, se ha visto que aquellos embarazos que tienen más problemas emocionales asociados, tienen mayor riesgo de tener más sintomatología los que no, por lo tanto la eliminación del stress y de los elementos que lo causan, asociados a una evaluación y tratamiento psicológico cuando son necesarios, no hay que dejarlos de lado.

Como ya dije antes, las náuseas y vómitos son comunes en todos los embarazos, no lo es así la hiperémesis gravídica, que requiere hospitalización, pero además, requiere que hagamos un diagnóstico diferencial, ya que no siempre estos vómitos son sólo a causa de nuestras hormonas. Las posibles causas podrían ser: gastroenteritis, cólico biliar, hepatitis, pielonefritis, cólico renal, apendicitis, obstrucción intestinal, entre otras. Si bien, son causas poco probables, hay que tenerlas en cuenta.

Bueno, queridas, espero que esta pequeña nota las ayude a mantener a raya a este mal acompañante de nuestras primeras semanas de embarazo. Hay luz al final del camino, las náuseas van a ceder de manera espontánea, pero hay que convivir con ellas unos cuantos días.

Como siempre, quedo atenta a todos sus comentarios y sugerencias, si es que tienen algún otro dato para ayudar con este malestar, son todas bienvenidas.

Abrazos miles!

Aurora

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