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Diario de un trastorno alimenticio. El comienzo: una dieta sin salida.

Bueno, este es mi primer post, así que me presento. Me llamo Constanza, tengo 23 (aunque en pocos días cumplo 24), soy licenciada en Comunicación Social y estoy en mi último semestre de periodismo. Nací y he vivido toda mi vida en Santiago de Chile. Yo les voy a hablar sobre algo que me preocupa de sobremanera y es el tema de los trastornos alimentarios, en particular de la anorexia.

Me preocupa porque es una enfermedad que sufrí y que sé que muchas niñas, adolescentes y mujeres adultas, así como hombres también, la padecen y muchas veces no lo saben. Es una enfermedad terrible que cada día suma más víctimas y mi misión como comunicadora y como alguien que sufrió esta enfermedad es informar, ayudar y prevenir más casos como los míos, ya que aunque es una enfermedad crónica, es superable y se aprende a vivir con ella de manera saludable. Yo lo hice, así que cualquier persona con voluntad, ayuda del entorno familiar y cercano y de profesionales expertos en el tema, lo puede lograr.

Todo comenzó cuando tenía 17 años. Era finales de febrero. Venía llegando de unas vacaciones de dos meses con mis amigas donde habíamos recorrido muchas playas de Chile. Algarrobo, Maitencillo, La Serena y terminamos en Santo Domingo. Debo admitir que no fueron unas vacaciones muy sanas, pero propias de la edad y demasiado entretenidas. Mucho carrete, mucho copete y una alimentación bien básica (tallarines, arroz, salchichas, atún y una que otra lechuga por ahí). Bueno, la cosa es que hasta ese minuto mi alimentación no era tema. Sí desde hace algunos años había intentado dejar de comer chatarra y me había obsesionado un poco con el tema de la celulitis, pero nada que afectara realmente mi vida. Hasta ese febrero.

Llegué a mi casa feliz y ultra sobresaltada por las buenas vacaciones que había tenido. Pero llegué, me miré en el espejo de mi baño y me encontré celulitis en la guata (quiero aclarar que toda mi vida he sido flaca, por contextura y genética. Mis papás y hermano también son flaquitos y nunca se han cuidado ni han hecho dietas. En mi casa la comida no era ni es tema). Bueno, después de sentirme con celulitis, fui a la pesa. Había subido unos dos kilos, dignos de dos meses de vacaciones sin ningún tipo de restricción. Pero fue ahí donde empezó todo. Decidí hacer una dieta para bajar esos kilos, y de esa dieta no pude salir más.

Entré al colegio y de a poco fui recortando comida. Como era flaca, nunca me preocupé mucho de qué comer y comía harto, podía darme ese lujo. Así que mi mamá me mandaba mucha colación y no siempre muy saludables, pero bueno, era porque no lo necesitaba y además no se tenía tanta conciencia e información acerca de la alimentación consciente como la hay ahora (y eso que no fue hace tantos años atrás, pero era diferente). Hoy hay exceso de información sobre alimentación, algo con lo que también hay que tener cuidado, pero hablaré de eso más adelante.

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Bueno, siguiendo, lo que empecé a hacer fue a compartir mi colación, o simplemente la empecé a dejar. Empecé a leer las etiquetas nutricionales de los productos, a ver cuántas calorías tenían. Empecé a tomar mucha agua y a tomar mucho té rojo, que en ese tiempo decían que quemaba grasa (ahora no tengo idea si es así). En mi casa empecé a comer diferente que mi familia. Comía sólo ensalada con carne en vez del arroz que comían todos y si había tallarines pedía que me echaran “muy poquito”. Además me metí al gimnasio y me preocupaba de asistir regularmente. La cosa era recortar calorías por donde fuera y quemar calorías como se pudiera. Eso fue el primer mes. Ya para el segundo, tercer y cuarto mes las cosas se pusieron más estrictas. Cada vez comía menos cosas, restringía mucho, me obligaba a ir al gimnasio (que nunca me gustaron) y empezó a afectarme anímicamente. ¿Cómo? Estaba irritable, sensible por todo, muy a la defensiva, y como nunca, muy llorona.

Empecé a pelear con mis papás porque se empezaron a dar cuenta de que no comía nada y además obligaba a mi mamá a que me mandara ultra poco de almuerzo, a lo que ella al final cedió para no pelear con una hija irritable, gruñona y sensible. No está demás decir que ese año estaba en cuarto medio por lo que daba la PSU, lo que aumentó y acrecentó mi estrés y poco ayudó a mi situación.

Al pasar los días, las semanas y los meses la obsesión aumentaba así como mi irritabilidad, sensibilidad y aislamiento social (algo de lo que hablaré más adelante). Y es que meterse en una enfermedad tan fregada como esta, hace que uno pierda la objetividad, porque uno está enferma y no se da cuenta de ello. Es difícil, porque uno está demasiado ocupada haciendo dieta para estar más flaca, más regia, más “PERFECTA”. Me dejé de enfermar, siendo que yo siempre fui muy regular en mis ciclos, y desde el primer mes mi menstruación no llegó. Desarrollé intolerancia a la lactosa y me dio colon irritable por primera vez .

Debo aclarar que lo que yo tuve fue anorexia restrictiva y no purgativa. Es decir, dejé de comer y no me inducía vómitos, sólo restringía lo que me metía a la boca. Tuve atracones de comida, cuando estaba muriendo de ansiedad y me comía todo, TODO, lo que encontraba a mi paso, pero nunca venían vómitos después de eso. Hay personas que padecen de anorexia purgativa donde además de restringir, se inducen vómitos para botar lo poco y nada que han ingerido o después de los atracones. Las dos son igual de destructivas, a nivel psicológico, físico, emocional y social.

Pasaron meses, unos seis, en los cuales mi vida se vino abajo. En seis meses logré transformar mi vida en un infierno. Todo era malo, todo el día tenía frío (obvio, si no comía nada), me daban calambres en mis clases de pilates (que tampoco disfrutaba pues sólo iba para tener un cuerpo más perfecto, no por salud ni porque me gustara),  me daban calambres mientras dormía, se me cayó el pelo (sí, tenía pelones) estaba muy tensa, muy estresada.

Sentí niveles de estrés que nunca antes había sentido. Sentía que no podía dejar de controlar, que no podía dejar de autoexigirme, que no podía disfrutar de nada. Estaba en un hoyo y no me daba cuenta de que lo que realmente me pasaba era que estaba enferma, que tenía lo que nunca pensé que tendría y que iniciaría una lucha contra una de las enfermedades más duras que me ha tocado enfrentar: la anorexia.

(Continúa…)

CONSTANZA

39 comentarios

  1. Coni, excelente aporte. Y que valiente en compartir tu experiencia. Los trastornos alimenticios son muy comunes en medio de un mundo que nos lleva a mostrar “lo perfecto” en todos los aspectos: pega, parejas, facha, incluso estado de ánimo. Bienvenida y gracias

  2. Coni que valiente eres! como lectora te agradezco por compartir tu experiencia con nosotras, de alguna forma u otra nos ayudara en nuestras vidas.

  3. Linda Ceci gracias! Así es, y buscando la perfección nos perdemos la vida! Mi objetivo es crear consciencia y que podamos disfrutar y aceptarnos como somos. Un beso!

  4. Que fuerte tu testimonio, te felicito por salir adelante y muchas gracias por compartir tu experiencia con todas noostras.
    Un abrazo grande

  5. María Victoria, es un gusto poder compartirlo con ustedes y poder crear consciencia e informar de esto. Gracias por comentar, muchos saludos!

  6. Se parece mucho a mi historia. Nunca supe si realmente tuve anorexia y ahora me entero que si, ademas de que tiene apellido (restrictiva).
    Un dia fui a cambiar un regalo de navidad por un jeans y recuerdo que ninguno me quedaba bien, fue ahi cuando empezo todo. Parti por hacer mas ejercicio, luego a restringir mis comidas cada vez mas. Me sentia “feliz” cuando tenia hambre y despues no (porque asi no tendria que comer). Cada vez mas me gusto ver cada hueso de mi cuerpo hasta que un dia me di cuenta que estaba excesivamente flaca. Llegue a pesar 47kg midiendo 1.71, sentia frio todo el tiempo y ademas no podia dormir bien.

  7. Coni se necesita mucha entereza y fortaleza exponerte a las criticas de la gente al hablar de una experiencia asi, y el hacerlo solo porque potencialmente puedas ayudar a alguien habla muy bien de ti. Me alegra mucho que hayas podido controlarlo y me encantaría leer mas de tu historia

  8. Hola Cony

    Te felicito por tener el valor de compartir tu historia con nosotras, Me alegro que te hayas recuperado. Tu historia puede ayudarle a muchas personas.

    Gracias.

  9. Hola Cata, qué heavy lo que cuentas. Nunca te trataste o viste a algún especialista? Lo hablaste con alguien cercano o de tu familia? Cualquier duda, siéntete en la confianza de preguntarme (y si quieres más privado déjame tu mail). Un abrazo y gracias por tu comentario.

  10. Tamara, gracias por tus palabras. De aquí en adelante podrás seguir leyendo mi historia en el blog y muchas otras cosas. Un abrazo.

  11. Hola Minerva, para mi es un gusto poder compartir mi historia con ustedes, sobretodo si puede ayudarle a todas las bellas que nos leen. Un abrazo grande.

  12. Gracias Constanza, por compartir tu experiencia y q rico que ya saliste de esta dolorosa vivencia, lamentablemente es una enfermedad q es más común de lo q uno cree y como mencione en mi post pasado, corresponde a “heridas de la mente” de acuerdo a la MTC. La buena noticia es que hay tratamiento, tanto en la medicina convencional, como en las medicinas complementarias, besos y gracias

  13. En mi caso comenzó cuando una niña que quería meterse con mi pololo en mi adolescencia, me dijo “cerda” de puro enojada que ese pololo no se quedó con ella después de un renuncio.

    Ahí comenzó todo (qué heavy tener una escena en donde uno recuerda claramente lo que gatilló)
    .. hoy tengo 42 años y jamás puedo comer sin sentir culpa.

    Gracias, me siento más acompañada… te pasaste.. besos!!

  14. Chabe, gracias por comentar. Qué tipo de tratamientos se usan en la MTC para tratar esta enfermedad? Un abrazo!

  15. Hola Susy! Sí, es heavy! Recibiste ayuda de profesionales y de tu familia? Fue una enfermedad reconocida, es decir, te diagnosticaron para luego poder tratarla? Muchas gracias por comentar y en las próximas semanas vas a poder seguir leyendo sobre esto. Un abrazo!

  16. En mi caso comenzo todo por un pololo que tuve y mi baja autoestima, hoy en dia puedo decir que me siento mejor, pero aun asi siento que esta enfermedad es un fantasma, una sombra que no desaparece, que me insita a recaer aun a mis 22 años.

    Te felicito por tu fuerzas y valentia al exponerte de esta forma, eres demasiado seca, te mando un abrazo gigante y que las buenas energias te rodeen siempre.

    Besos!

  17. No Cony, nunca me la traté. Sólo he lidiado con ella durante toda mi vida. Al menos ahora la tengo controlada. Intenté tratarla con un siquiatra pero cómo tú sabes, esos tratamientos son muy costosos y andaba dopada porque la idea era “bajar la ansiedad” y en realidad, es todo muy caro.

    Estoy mejor ahora, pero tener todos los síntomas de una anorexia y los rebotes de peso (porque según entendí después, también tengo síntomas de bulimia), es muy fuerte.

    Besitos 🙂

  18. Susy, más que ayuda psiquiátrica, te recomendaría ver a un psicólogo o psicóloga que entienda y sepa harto de este tema. Yo he tenido la suerte de caer en muy buenas manos y te juro que gracias a eso he podido salir adelante. Hay equipos multidisciplinarios en algunas clínicas, equipos especializados e integrales para tratar estos temas, pero dado que estas cosas son caras, te recomendaría ver sólo a una psicóloga. Esa una muy buena ayuda. Un beso.

  19. Linda Anita, gracias por tus palabras. Tu también eres una valiente al luchar con esta enfermedad y no rendirte. Te diagnosticaron y trataste tu enfermedad con ayuda de profesionales? Cualquier duda o cualquier cosa no dudes en escribir. Un abrazo grande!

  20. Hola, me parece realmente increíble tu historia, en realidad porque todos hemos escuchado hablar de la anorexia, pero realmente no sabemos como esta la persona por dentro que sufre de esta enfermedad y gracias a tu valentía podemos comprender mejor, eres admirable por compartirla con nosotras, muchas felicidades. Yo quería saber si yo tengo en algún grado algún trastorno alimenticio, lo que sucede es que yo desde pequeña siempre fui delgada (tengo 17 años) y viví toda mi vida en Valparaiso por lo que siempre pude realizar actividad física pero ahora por asuntos familiares me tuve que venir al sur a uno de esos tantos pueblos que son muy pequeños ( ni gym tiene) y pasa lloviendo, la cosa es que ya no puedo realizar actividad física como antes por el clima y he engordado bastante y todos los días al despertar me observo en el espejo sobre todo la guata y me siento fatal, trato de cambiar mi alimentación comiendo sano pero luego no aguanto el impulso de comer chocolates y así he ido desde hacer 5-6 meses… Y me siento ansiosa, deprimida aveces :/

  21. Hola Fran, gracias por comentar y por tus palabras. La verdad es que yo no soy psicóloga por lo que no podría decirte si es que efectivamente tienes o no un trastorno alimenticio. Mi consejo es que lo hables con tu mamá o papá y que visites un psicólogo para comentarle todo lo que cuentas y que él evalúe tu estado. A veces cuando uno no está cómoda con su cuerpo se tiende a deprimir un poco y es normal, pero si esto afecta significativamente tu estado de ánimo, estás pensando todo el día en comida (qué comer, qué no comer y tienes mucha ansiedad) y estás un poco obsesionada con el tema del peso y la apariencia física, además de estar restringiendo calorías de manera compulsiva, deberías hablarlo con tu familia. Yo sé que no es fácil asumirlo y pedir ayuda, pero el hecho de que te des cuenta que algo te pasa y lo hayas podido escribir acá, demuestra que estás consciente y que estás en un buen momento para hacer algo. Cualquier cosa no dudes en volver a escribir. Un abrazo apretado y ánimo!

  22. Linda Coni! Bienvenida al blog!! Te felicito por la nota y por tener el coraje para contarnos tu historia, Espero que esto ayude a muchas (o muchos, por qué no) que pueden estar pasando por lo mismo y no le han tomado el peso que significa. besos!

  23. Gracias Anita! Exactamente la idea es ayudar e informar de esto. Crear consciencia y lograr que nos aceptemos como somos, dejando de lado los ideales de “perfección”, que por cierto, no existen. Besos!

  24. Graciela, gracias por comentar! De aquí en adelante podrás seguir leyendo mi historia y muchas otras cosas escritas por mí en este blog. Muchos saludos y un abrazo!

  25. Gracias por tu apoyo! esto paso hace 4 años. Ahora estoy super y por suerte no he vuelto a caer. La verdad es que desde entonces siempre me encuentro gorda pero en el fondo se que no lo estoy, supongo que es la añoranza de haber sido realmente flaca.

  26. Lo que yo creo que pasa es que uno siempre, SIEMPRE, se está comparando con ese ideal de belleza que nos presentan en todas partes: televisión, revistas, páginas web, etc… que es extremadamente flaco y que realmente, y con conocimiento de causa, no es real. Voy a hablar de él más adelante ya que realicé una tesis acerca de eso, pero lo único que te puedo decir, es que uno tiene que aprender a amarse TAL CUAL ES. No todas nacemos con la genética de una modelo ni con la de una flaca, por lo que lo único que me queda decirte es que quieras y aprecies el cuerpo que tienes, que dejes de lado estos ideales de belleza y trates de sentirte bien y trates bien al cuerpo que tienes, más que mal te ha acompañado años y te ha apañado en todos los momentos sin desistir, hasta cuando dejaste de alimentarlo por esta obsesión por ser flaca. Me alegro que esté controlado y espero que siga así. Cualquier cosa vuelves a escribir. Un abrazo!

  27. Coni, te felicito por contar y poder compartir tu historia…se requiere de valentía y coraje y claramente lo tienes, se agradece cuando se habla desde el corazón, desde el alma y con tanta sinceridad, te mando un beso grandeeeee….

  28. Hoola, primero quiero decirte que me encanta tu blog, como te vistes, tu instagram jaja todo!
    Bueno entiendo perfecto, porque yo estoy en eso. Tengo 15 años y desde hace 1 años y medio mas o menos me vino anorexia…en mi casa la comida era y es un tema, ya que mi hermano es diabetico y mi mama tuvo anorexia y bulimia. Es muy dificil porque el año pasado estaba muuy falquita y despues de mucho como que lo fui “superando” , pero parece que me lo tome muy rapido, me dieron atracones y eso era o es fatal para mi, pense algunas veces en devolver la comida por a donde vino pero lo pense, no una vez sino mas veces, es punto es que ahora me siento gordita y si estoy rellenita.. es algo que pienso y me dan ganas de llorar y bajar al tiro de peso! Pero e tratado de controlarme y bueno esas cosas como que me las estoy guardando porque no e recibido mucho apoyo en esta segunda etapa. Al principio mis papas y familia estuvieron muy presentes y la psicologa y nutricionista que me buscaron mis papas, hay que admitirlo, pero cada vez que iva a comer era un rechazo muy grande, me sentia pesimo psicologicamente y todavia no lo e superado, siempre estaba pensando en la comida y ahora tambien pero de una forma mas relajada.
    Siento que tengo que bajar de peso pero tengo miedo de tener anorexia denuevo..

  29. Hola Laura! Lo primero, gracias por comentar mi nota. Lo segundo, es normal que tengas miedo. Esta es una enfermedad crónica, con la que se tiene que aprender a vivir con ella porque siempre vamos a estar vulnerables a volver a caer. Me pone contenta saber que estás consciente de lo que te está pasando y no quieres volver a pasar por eso. A mi también me pasó que una vez que me empecé a recuperar me dieron atracones y subí más de peso que lo que debía, pero es normal. Tanto tiempo restringiendo genera mucha ansiedad que cuando la liberas es como que te quieres comer lo que no te comiste en todo ese tiempo.
    Por otro lado, creo que es necesario que hables con tus papás y les expliques la situación. Es normal que ellos crean que ya estás recuperada y por eso no te presten tanta atención, pero deberías conversar con ellos y explicarles que esta enfermedad es crónica y sí tiene recaídas.
    Con respecto de tu peso, lo único que te puedo recomendar es tratar de equilibrar tu alimentación. No empieces a restringir de nuevo porque eso genera muchísima más ansiedad y bueno, puedes volver a caer en un cuadro de anorexia.
    Te aconsejo que empieces a regular tus porciones, a COMER DE TODO y si tienes antojo de cosas dulces, come frutas que son más sanas (el plátano es muy dulce y quita antojos).
    Cualquier cosa, déjame tu mail y hablamos por interno. Muchos besos y ánimo, piensa que eres muy chiquitita para arruinarte la vida con una enfermedad así, no dejes que te gane. Abrazos.

  30. Constanza, súper aperrada para dar tu testimonio y además se nota que lo entregas apoyada desde tu punto de vista profesional. Ojalá le sea de utilidad a muchas chiquillas y mujeres.

    Soy nutricionista y estoy terminando un curso de este tema precisamente. Para las que no sepan les cuento que la iritabilidad propia de esta enfermedad se pasa (en parte, obviamente) cuando empiezan a volver a incorporar carbohidratos a la dieta, por eso también cuando se hacen esas dietas de “prohibidos carbohidratos” muchas terminan con un humor de perros, nada mejor que lo balanceado!

    Abrazos

  31. Hola Sara Ester! Sí lo trato de contar justamente para que le sirva a muchas mujeres que pueden estar pasando por una enfermedad como esa que la verdad es de lo más terrible. La idea es exactamente lo que mencionas, que lo que diga sea apoyado por lo que me han enseñado mis doctores y psicóloga, no solamente porque es lo que yo creo, de esa manera es algo objetivo y que puede servirles DE VERDAD a las bellas que nos leen.
    Por otra parte, pucha que es verdad lo que dices de los carbohidratos, la Jose, nutricionista de nuestro blog, hizo una nota sobre la nutrición para nuestro cerebro hace un tiempo (http://www.paraserbella.com/nutricion-cerebral-lo-necesario-para-que-nuestra-cabeza-este-en-orden/) y claramente es demasiado importante incorporarlos y jamás sacarlos de nuestra dieta para un buen funcionamiento neuronal y para mantener la concentración.

    Gracias por comentar mi nota, abrazos para ti también!

  32. Hola, tengo 17 años y también padezco esta horrible enfermedad. Son las 3:09 am, acabo de tener un episodio de ansiedad y por eso me puse a googlear, en busca de consejos y posibles soluciones para salir de este ciclo, de verdad llevo meses luchando por salir totalmente pero a veces se vuelve muy complicado y tropiezo, estoy súper decidida a curarme así que siempre me levanto y vuelvo a intentar una y otra vez. En fin, la verdad que encontrar tu post me hizo creer que era una señal, es rarísimo que me tope con alguna tocaya, y más aún que tenga una historia similar a la mía. Gracias por compartir tu experiencia, meses después sigue siendo de gran ayuda y te digo, incluso me hizo sentir que fue una señal y me llenó de esperanza y total deseo por lograr salir de esto. Cuídate, saludos.

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