BellezaNovedadesPSBUñas

Deja de comerte las uñas!!

En mi niñez, cuando no había ni Sename ni demandas ni nada, a mi me daban un buen “wate” (dícese del golpe suave cercano a la cabeza) si me pillaban mordiéndome las uñas. “Saca tu mano de la boca niña” decía mi papá, “te voy a cortar la mano un día”, “¿te paso mis dedos?” y otras cosas irreproducibles. Mi papá odiaba que me mordiera los dedos, incluso creo que me puso frenillos para que dejara de hacerlo, pero yo fui más terca y seguí. Hasta que un día, luego de años de dolores intensos, ardores nocturnos, salvajes gritos cuando aliñaba las comidas y otras torturas dejé de hacerlo y voy a contarles como. Pero antes les voy a dar la info básica necesaria para entender.

¿POR QUÉ LAS PERSONAS TIENDEN A COMERSE LAS UÑAS?

Las mordeduras son una respuesta a disminuir la sensación de tensión, entregando placer y tranquilidad. Es por esto que muchas personas explican que al momento de comerse las uñas, se encuentran en un estado neutro, ya que esta actividad les permite regular la intensidad de las emociones y así funcionar como un perfecto mecanismo auto regulador que proporciona tranquilidad a la persona.

En este mundo nada es perfecto ni de color rosa y en esta oportunidad tampoco es la excepción.

Existen personas que se comen las uñas de una manera compulsiva y severa, llegando al punto de hacer sangrar sus uñas y entregando como resultado un no muy agradable dolor en los extremos de sus dedos. Esto puede hacer incluso imposible tomar objetos o realizar mucha presión en determinadas actividades. El resultado de estos “devoradores de uñas compulsivos” puede ser desde dejar llagas abiertas hasta desfigurar gran parte de los dedos.

Es común que tanto niños como adultos que padecen de este problema, se sienten constantemente preocupados de que alguien tome sus manos y mire en detalle sus dedos con uñas cortas, irregulares y nada bonitas, por lo que en público tienden a ocultar sus manos. La vergüenza y frustración provocada por esta situación puede, en la mayoría de los casos, tener resultados devastadores para quien padece el mal habito de comer las uñas.

Entrando a la pubertad y poniéndome un poco femenina, (porque convengamos que siempre fui medio niño para mis cosas) comencé a sentir vergüenza de mis manos. Me daba una lata horrible que me tomaran de la mano o no poder ponerme anillos o a diferencia de mis compañeras y amigas no poder pintar mis uñas.

Lo primero que intenté fue usar acrílicas pero era tan exquisita la sensación de romper sin temor al dolor una uña que no era tuya por lo tanto podías triturarla sin culpa sin miedo. Luego probé pidiendo que me compraran el esmalte amargo, pero con los intentos me acostumbré a su sabor. Y un día luego que mi mamá me metiera los dedos en ajo por una semana, vi que mis uñas fuera de saber horrible!!! estaban fuertes, duras, más largas y comencé a limarlas. Tenía una lima de madera en la mochila, de esas rojas por un lado y café por el otro que hoy venden en las calles, y la llevé a todas partes conmigo, cada vez que me las quería morder, las limaba y les ponía brillo. Luego comencé a llevar un cortauñas chiquito para cortar los “cueritos” de los dedos y así evitar la tentación de morderlos. Y así un día era tan entretenido ocuparme de mis uñas que las dejé vivir en paz. A mi me resultó, si no les sirve aquí les dejo otras ideitas que puede que las motiven. Me cuentan!

NO TE COMAS LAS UÑAS!!!!!

1. Siempre lleva una lima de uñas contigo.

La lima de uñas será tu mejor aliado en esta batalla, será el peor enemigo que una mordedura de uñas pueda imaginar, vamos, tomemos el tema con un poquito de entretención y te darás cuenta que cada día tus progresos te darán la razón.

La lima de uñas tiene la finalidad de que, cuando las uñas comienzan a crecer, estas tienen a crecer con cachos, ganchos o irregularidades. Es la lima quien debe entrar a trabajar y no las mandíbulas. Las irregularidades en las uñas cuales son una perfecta razón o motivo para morderlas.

La clave de éxito de esta técnica es la consistencia, comprometerse con uno mismo a no morder más las uñas y cuidarlas de cualquier irregularidad que de paso a la posibilidad de morderlas.
Sé que es fácil decirlo pero… ¿Qué hago si me encuentro en un lugar público como un restaurant o en el trabajo?

No hay porque ahogarse en un vaso de agua. La solución y respuesta a esta pregunta es muy simple. Si sientes la necesidad de arreglar una irregularidad y no lo deseas hacer en público, puedes pedir permiso y realizar en un lugar más privado, como por ejemplo el baño. Ves? No es para nada complicado y teniendo en cuenta el tamaño de una lima de uñas, puedes guardarla fácilmente en tu billetera, bolso o mochila.

2. Toma conciencia de tu situación.

Ciertas situaciones, actividades o estados emocionales pueden detonar que una persona comience a morderse las uñas. Para algunos este riesgo se vuelve latente cada vez que utilizan el computador, miran televisión o realizan alguna tarea en particular que los mantenga concentrados. Algo común en las personas que muerden sus uñas es que tienen a comerse las uñas cuando se encuentran en situaciones aburridas, como por ejemplo reuniones.

La identificación de estas situaciones de alto riesgo (dejan vulnerables a comerse las uñas) se reconoce como una etapa llamada “toma de conciencia”. Este es el primer paso para lograr un efectivo control sobre este mal hábito.
Si quieres eliminar este mal hábito comienza realizando estos ejercicios:

Intenta identificar situaciones que vives de forma frecuente, por ejemplo en tu trabajo, universidad u hogar. Ahora, una vez identificadas estas actividades responde lo siguiente.
En qué momentos es que sientes tensión en tus manos y dedos?

Es cuando estás sentado frente al computador, conversando con compañeros o bien cuando estás manejando?

¿Qué tipo de emociones sientes justo antes de poner las manos en tu boca?

Te sientes estresado, preocupado, nervioso o aburrido?

Un buen ejercicio para dejar este mal hábito es llevar contigo una libreta en la cual cada vez que sientas las necesidad de comerte las uñas, la saques y escribas en resumidas palabras qué sentimientos y situaciones dieron paso a esas ganas de morder las uñas. La idea es que pasada una semana podrás tener un completo registro de las situaciones que son de alto riesgo para ti y tus uñas.
Como esto huele a milagro, les sugiero que luego de identificar la situación que gatilla el morderse los dedos, busquen un reemplazo. Sí!, busquen algo que puedan morder, una pelotita, un llavero, que más rico que las manos de las barbies cuando eramos pequeñas? Alguna conservó una Barbie con dedos intactos cuando eran chicas? YO NO!

3. Fortalecer las uñas!

Morderse las uñas hace que las uñas se vuelvan débiles y frágiles. Después de años de masticar y masticar, las uñas tienden a agrietarse y dividir con facilidad. Esto trae consigo irregularidades tales como bordes o lados ásperos lo que llama enormemente la atención y las ganas de morderlas nuevamente. Es un ciclo sin fin.

Una gran manera de hacer las uñas más fuertes y sanas es la aplicación de un fortalecedor de uñas. El fortalecedor de uñas tiene un ingrediente que hace que las capas de la uña crezcan más fuerte junto con hacer las uñas menos susceptibles a infecciones.

El fortalecedor de uñas debe aplicarse una vez cada dos o tres días durante el período de varias semanas. A partir de entonces, la aplicación tiene que ser detenida durante varias semanas, con el fin de proteger la salud de la cutícula y el patrón de crecimiento natural de las uñas.

Tenga en cuenta que endurecedor o fortalecedor de uñas debe ser aplicado solo en la parte delantera de las uñas, para evitar el crecimiento de irregularidades. En el caso de existir heridas o daños grave en la piel cercana a la uña, lo mejor es esperar a que estas heridas se hayan curado para evitar cualquier tipo de ardor o efecto secundario.

Usar estos 3 simples consejos sobre cómo dejar de comerse las uñas, te permitirá en pocas semanas librarte por completo y para siempre de este mal hábito.

www.facebook.com/nailoveandtherock
www.instagram.com/loveandtherock

jane

18 comentarios

  1. Lo primero que supe heredé de mi padre fue la mania de comerme las uñas… creo que lo hacía desde que tenía uso de razón… nunca me importo porque claro, era bien machorra entonces no era un tema, jugaba a cosas cero minas asi que nadie las miraba,,,, pero comencé a crecer y la primera vez que deje de comerlas fue cuando conversando conmigo misma me decia que estaba orgullosa de mi porque no era dependiente de nada, onda un ser libre… no fumaba, tomar no era una necesidad… pero oh, me comia las uñas, me sentí prisionera de mi misma y ese mismo dia deje de hacerlo….
    igual he tenido recaidas en momentos terribles emocionalmente hablando… y ahora ultimo recaí una vez mas, ya está parando esta cosa y estan creciendo nuevamente pero es mi tema in mai laif, jajajaja…

    he probado de todo pero una de las cosas que mas me sirve es saber que si mi hija me ve comer uñas ella puede adoptar esta costumbre, asi que lo evito casi al 100%

  2. Este es un tema para mi, desde pequeña me comía las uñas, pero nunca sangré, cuando llegué a la adolescencia intenté no hacerlo y lo logré en cierto modo, ya que solo me las mordía, pero estas se debilitaban y se quebraban, al día de hoy con mis 40 y siempre, ha veces me logran crecer y se ven preciosas, pero están muy debilitadas y se me quiebran (:, y bueno me cuesta mucho que crezcan y me las vuelvo a morder.

  3. Susana! te recomiendo pruebes con productos naturales de tu cocina, ajo, cebolla, limón! Se que cuesta creer pero te juro que ayuda a fortalecer y en el caso del limón exfolia e hidrata! Haz la prueba a medida que se ponen firmes va dando más pena atacarlas! 🙂 besos

  4. Es una gran idea esa de verlo como un desafío de independencia, de no estar presa de nada! Todas alguna vez tenemos recaídas jajaja Besitos!

  5. Jane no sabes como me identifica tu post la verdad siempre me ha pasado que me como las uñas y mas aun cuando estoy en periodo de examenes y pruebas, y la verdad me cae como anillo al dedo tus tips. Bueno y quería contarte que en mi batalla con este mal hay algo que me resulta siempre es tratar de mantener mis uñas siempre con esmalte ya que al ver que están pintadas tan bonitas me da pena mordérmelas jajaja 😀
    Super buen post 😀

  6. No se si a todas les pasa, pero a los que conozco que se comen las uñas nunca chuparon tete, entonces es como esa fijacion de llevarse algo a la boca que no fue satisfecha… Bueno, dato freak!! Yo tambien me las muerdo y lo unico que me ha servido es pintarmelas de colores bonitos entonces vermelas lindas evita que las muerda… Pero recaidas siempre hay!
    Gracias por tu consejo! Besos

  7. Comparto contigo, vi en la lima la solución a mis problemas, de vez en cuanto una recaída pero nada grave. jajaja

    Saludos!

  8. Pucha, yo tengo el mismo problema pero con los bordes de mis dedos, creo que es la misma base en cuanto al tema emocional, sólo que me ha costado encontrar algo que pueda ayudarme como la lima para ustedes, he encontrado algunas cosas que me sirven, como un monito de esos que sacas en las maquinas del cine, un lápiz o un pedacito de corchetes, pero la verdad es que si no lo tengo automáticamente vuelvo a romperme o comerme los cueritos, a alguien le pasa lo mismo y si es así, tiene alguna estrategia que quisiera compartir¿

    Maca

  9. Maca a mi me pasa lo mismo, sobretodo porque mis manos se resecan con tanto esmalte que aplico y saco de otras manos, te recomiendo que al igual que la lima para las uñas, siempre tengas en tu cartera o bolso una tijerita o cortauñas. Con eso mantendrás sin astillas tus dedos por lo que no tendrás que morder, aunque para mi lo que más me ayuda es tener el llavero a mano para morder. Cuéntame como te va, y así ver que más podemos inventar. Saludos

  10. Por mi parte yo usé tete hasta grandota y mamadera igual, no se que más necesitaba jajaja! Saludos y gracias a ti por comentar.

  11. Yo tengo este problema desde el colegio. Hice todo lo que me dijeron y nada me resultó!!!, me rendí

  12. Me siento tan identificada contigoooo! de verdad esto me llegó! Yo de toda la vida que me he comido las uñas y analizándolo es en los momentos de nerviosismo cuando estoy en la Universidad porque cuando es verano por lo general me crecen y todos me felicitan! Pero llega marzo y vuelvo a recaer! Gracias por tu consejo me da motivación para por fin dejar este mal hábito ya que todo pasa por las manos y mi carrera se hace mucho notar esto! Aun tengo esperanza ! jajaj 🙂

Comparte tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

X
X