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¿Adicta a la conectividad?

Desde pequeñas aprendimos que la tecnología era un tesoro digno de venerar, apreciar y aprovechar. Nos juntábamos en torno a la televisión a ver el programa de sábado por la tarde con la familia, adorando la posibilidad de ver lo que sucede lejos de nosotros y enterarnos de los que les pasa a otras personas.

También observamos cómo el computador irrumpe en nuestras casas como un imprescindible, ni rastros quedan de la maquina de escribir de nuestros abuelos, ahora se podía escribir y borrar sin usar liquid y así.

Luego nos comunicamos por mail, lo cual hace que la información llegue más rápido, después el chat instantáneo y ahora todo esto en el teléfono… sin dejar de lado las redes sociales que ayudan a que nos enteremos qué les pasa a nuestros seres queridos en tiempo real. Puedo auguriar que tratamos con tanto amor y relevancia a nuestro teléfono, que nuestros hijos comenzarán a familiarizarse con éstos a temprana edad y le darán un valor agregado. No nos extrañe entonces cuando los hijos de nuestros hijos tengan un Tablet adosado al coche (y el dedo gordo más hábil del oeste).

Luego del recorrido histórico- y del augurio brujístico-  vamos a enfocarnos en lo que genera la tecnología en nosotras. Si bien es positivo el poder comunicarnos con quien queramos cuando queramos y el estar enteradas de lo que acontece en Chile y el mundo (tenemos más opinión, más tema, nos sentimos parte de un todo, etc), puede ser que nos perdamos de lo que acontece en nuestra vida “real” por estar pendiente de lo que pasa en el ciber espacio. Vamos a poner ojo entonces para generar un equilibrio entre ambos.

Señales de alerta

Vamos a distinguir entre la utilización a nivel usuario de un Smartphone y la adicción a la conectividad. Algunas señales que puedes observar en ti misma para ver si calificas (pero te costará hacer mea culpa) o en tu amiga para que le sugieras revise su comportamiento son:

Caminar por la calle chequeando el teléfono, respondiendo emails o chats varios (es sumamente peligroso, puedes tropezarte por caminar sin mirar, atropellarte, etc… mal), revisar el teléfono más de una vez cada media hora (actualizar correos, mirar fcbk, etc). No tolerar que el teléfono tenga íconos pendientes (de mails, de chats que no has leído, de notificaciones en fcbk), olvidar el teléfono en casa y sentir que estamos vacías o que no podemos funcionar con normalidad (algunas bellas hasta regresan a buscarlo aunque lleguen tarde a compromisos). Revisar el teléfono en las luces rojas (es muy peligroso! – me sumo al tirón de orejas- por favor olvidemos esa práctica porque nos pone en peligro absolutamente, nos hace concentrarnos en otras cosas y perder el control en la conducción… incluso si pasó algo malo es mejor enterarse cuando ya estás lejos del volante).

Al estar en un grupo o con amigas estamos compartiendo y escuchando historias de lo más entretenidas pero nos es imposible dejar de mirar el teléfono (es lo peor, tu interlocutor se siente poco importante, a algunas nos pasa mientras estamos con el novio o pinche! Ponerse en el lugar del otro es vital). Y por último si necesitas llevar el cargador para todas partes, si se te descarga el teléfono a la mitad del día o si tienes varios cargadores en distintos lugares y centros de operaciones.

Si detectas lo anterior por favor poner alerta y comenzar a cortar con el teléfono para que nuestras personas especiales no corten con nosotras.

¿Cómo desconectarse?

No es tarea fácil, pero lo vamos a lograr.

1º Vamos a proponernos revisar el celular solamente cuando estemos en un lugar tranquilas, cuando podamos ponerle toda la atención a éste (para aprovechar el tiempo) y cada cierta porción de tiempo (cada media hora, una hora o dos: depende de nuestro ritmo).

2º Vamos a elegir un día de la semana en el que decidamos solamente revisar el teléfono tres veces al día, intentar hacerlo una vez al mes, luego una vez a la semana.

3º Proponernos que la carga nos dure todo el día, ahí dosificamos la energía de nuestro aparato.

4º Distinguir qué actividades son exclusivas del teléfono y qué actividades podemos hacer en el computador (y preferir revisar el compu)

¿Y ustedes? ¿tienen problemas con el uso del celular?

Saludos a todas!

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6 comentarios

  1. Hola vari,
    Pucha me declaro una amante de mi iphone jaajajaj
    sinceramente no puedo vivir sin el, lo veo mas veces que a mi pololo jajaajaja , lo cuido, me angustio cuando derrepente se pone lento, una vez se me fue a negro y juro que casi llore.
    Nose tengo 27 años, se que antes no eramos tan tecnológicos pero te juro que no se que haría si no pudiera ver internet, revisar mi facebook, instagram, twitter y whatsap por lo menos una vez al día, soy de esas personas que no me podría ir acampar por una semana en plena naturaleza me aburriría necesito la maldita tecnológica y la comunicación con el mundo exterior.
    Se que es malo, derrepente se torna antisocial porque estas con gente y me veo mirando mi celular o me retan y recién ahí me doy cuenta ajajajjaja
    pero no lo puedo evitar.
    Pucha ojala algún día se me pase.
    Les dejo mil cariños
    Saludos,
    Graciela

  2. yo igual amo mi iphone jeje y igual cada cierto rato lo reviso.. más que nada para jugar candy crush q es mi adicción! y ver instagram..yo por lo menos no tengo facebook, por lo q me doy cuenta la gente pasa la mayoria del tiempo en el telefono revisandolo, y eso es atroz! incluso cuando estan en un carrete o pasando el rato con los amigos
    Yo no creo q sea adicta a la conectividad, porq si lo estoy pasando bien en algun lugar no estoy todo el rato viendo el telefono, o lo q es peor, ser una de esas personas q TODO lo publican y no disfrutan del momento

  3. uyyy que terrible! me siento completamente identificada, ando todo el día con el cel en la mano! lo peor es que lo miro a cada rato de manera inconsciente…

  4. Me siento full identificada, y ha sido una conversación con mi esposo durante las últimas semanas, razón por la que drásticamente he decidido cerrar mi FCBK, ya que a mis verdaderos amigos los veo a diario o me hago el tiempo para visitarlos, ha sido increible como he podido disfrutar más del tiempo con mi esposo y también conmigo misma, me he reencontrado con la lectura y la música y ahora me siento de maravillas porque estoy aprovechando a full el tiempo libre….

    Lejos mi mejor decisión 🙂

  5. Yo creo que más allá de la adicción a estar “conectadas”, también hay una necesidad inmensa de las personas de publicar toda su vida. Desde lo general, de unas fotos de vacaciones, a decir lo bien, mal, deprimido, etc que se sienten. Sobre todo en Facebook. El tuiter debo confesar que me simpatiza más, porque dependiendo a quién se siga, lo considero una buena fuente de información instantánea. He tenido 2 cuentas de Facebook, en cada una he optado por tener a la gente más cercana. La primera cuenta la tuve hasta que me la hackearon. La segunda la abrí en un minuto en que me fui a unas vacaciones de casi 2 meses y bien lejos, para ir manteniendo actualizados a mis amigos que me pidieron que por favor, compartiera el viaje con ellos. De ahí la dejé un tiempo y me aburrió. Aunque tenía una lista de amigos, más o menos limitada (no más de 80 o 90), de todas formas me di cuenta que hay mucha gente adicta a escribir y publicar TODO. Y también, empecé a ver como amigos (cercanos) que publicaban pura felicidad en sus cuentas, fotos con sus parejas muy enamorados y yo sabía que estaban como el forro, que tenían problemas grandes en sus relaciones, pero ante el mundo, eran una familia ideal y feliz. Vivir de apariencias? Como que siento que es casi una competencia por quien tiene una vida más feliz, más entretenida, más perfecta, una verdadera lucha de egos. Y también, como que necesitan sentirse aprobados por el resto (esto por ejemplo en la instancia de subir fotos, y estar esperando que te marquen “me gusta” o que te tiren flores) También he leído estudios que justamente, lo que mencionaba sobre publicar sus “felicidades” creaba mucha frustración, porque todos sabemos que la vida no es perfecta, y que existen personas que no la están pasando “tan bien” en su vida, y esto los hacía sentir peor.
    Sé que es una opinión muy personal, y que muchas(os) dirán que tengo una visión muy crítica o seria frente al tema. Y que estas herramientas sociales tienen otros objetivos, y que son más lúdicos, y que no hay que mirarlos tan “gravemente”, pero para mí es simplemente lo que les explicaba. Ah! aparte, las personas se acostumbran a que la única forma de estar comunicados es mediante estos medios. Si no estás en ellos, estás frito. Ya no existe una llamada por teléfono y escuchar la voz del otro y compartir una rica conversación. Me ha pasado, más de una vez, que me perdí invitaciones por no tener facebook y nadie se acordó de invitarme. Y si te juntas a un asado o en un bar, todos están con sus teléfonos en la mano o encima de la mesa, pendientes todo el rato de él.
    Estoy de acuerdo que estas son herramientas creadas por muchos motivos, y que uno de ellos es mantener conectada a las personas, pero creo que también tiene puntos en contra. Y que para mí por lo menos, son los más. Y bueno, al fin y al cabo, cada uno tiene la libertad de elegir el tenerlo o no.
    Chuta que escribí harto jajajaja
    Cariños a todas!!!!

  6. Oh!!! Me sentí tan maaaal 🙁
    Tengo todas las señales, cargadores en todos lados y de lso originales para no dañar mi amado IPhone <3
    Pucha, es que la tecnología nos permite estar informados, conectados con gente que está lejos y tener opinión sobre tantos temas. Se que es malo vivir pegada al celular, pero es casi inevitable, me declaro una completa y absoluta Nomofóbica!!!

    Saludos!!!

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