PSB

A desarmar el puerperio

Hola bellas, como están? Yo de lo más bien con mi Amelia ya de 4 meses.

Les seré honesta: esta semana estuve a mil con todo tipo de cosas (incluida la visita de la Renata) lo que sumado a que hasta fin de año estaré viviendo en el campo, dado que me pude tomar licencia de 9 meses acá en Argentina, es que no pude escribir una nota. Pero justo cuando me sentaba a pensar de qué escribir, una de mis amigas, mamá también hace 5 meses, me mandó este mail. Fue un descubrimiento y a la vez una salvación.

Por lo mismo, tengan claro que no la escribí yo, pero sí que me sentí súper identificada y por lo mismo se les comparto.

Qué opinan? Qué les pasa cuando lo lean?

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¿Cómo se desarma el puerperio?

“Después de centenares de días mojando la ropa con leche y amaneciendo transpirada y pegoteada junto al pequeño, las mujeres puérperas nos animamos a mirarnos al espejo antes de la ducha, y descubrimos quienes somos ahora.

Y ahí estamos, casi desconocidas, otro cuerpo, otra mente, otro estar en el mundo. No sólo el cuerpo cambió: ya no estamos en pose, todo terminó siendo inevitablemente genuino, tanto que descuidamos (por suerte) todos nuestros roles sociales, y casi que no da vergüenza estar blancas, peludas y manchadas.

Un día de esos que ya no nos peleamos con el puerperio, un día de esos que ya estamos acostumbradas a dormir poco y llevar quince quilos a upa, empezamos a sentir ganas de hacer cosas “nuevas”.  A veces aparecen todas las ganas de golpe: volver a salir sola, hacer el amor, ir a la peluquería, estudiar una nueva carrera, mirar películas hasta la madrugada, hacer gimnasia, irnos de vacaciones…Pero no sabemos cómo, tanto nos costó sentirnos cómodas adentro de casa y aprender a ser madres, que ahora ya no podemos hacer otra cosa. Queremos, pero hay miedo, miedo al cambio, miedo a que lo que gustaba ya no guste, miedo a la culpa, miedo al miedo. Miedo porque denuevo hay que empezar de un cero.

Nos damos cuenta que ser madres nos cambió los deseos y las necesidades, tenemos nuevos intereses y nos debemos el tiempo y el valor de animarnos a transitarlos. Y de pronto gerentas de bancos quieren ser doulas, abogadas exitosas se encuentran estudiando fotografía, militantes políticas desean pasarse horas en mercados de comida naturista… Porque nuestros hijos quitaron capas superficiales de nosotras mismas y nos conectaron con lugares más auténticos y menos heredados. Nos desabrigamos de mandatos.

Es un salto al vacío, como parir, solo hay que animarse y dejarse llevar. Ahora es más cómodo salir al mundo con el crío, porque tiene sus beneficios ser una portadora y no estar en primer plano. Pero tenemos esa chispita de deseo que se prende para recuperar espacios personales, que son resignificados gracias al proceso del maternaje.

ESTE cuerpo nuevo es digno de un nuevo cuidado y respeto, quiere volver a ser mirado, deseado y protegido. Animémosnos a la mirada ajena y a la propia. Animémosnos a los barcitos, a los paseos nocturnos, a la ropa nueva. Animémosnos a llevar carteras pequeñitas, a los recitales, a las clases de baile y de yoga. Pero sobre todo animémonos a preguntarnos qué queremos hacer ahora, qué queremos conservar de aquellas antigua identidad y qué queremos depurar. Hay mucho por limpiar en nosotras mismas, y a su vez hay muchos abuelos, tíos y niñeras dispuestos a amar, jugar, y crear espacios nuevos para nuestros pequeños caminantes. Cada familia a su ritmo encuentra sus espacios y sus silencios, tan sagrados.

Las mujeres que espontáneamente regresan a sus espacios laborales e individuales luego de ser madres se encuentras escindidas, dividas, desconcertadas. Lo que antes les daba seguridad ahora se transforma en una espera para volver a casa, y la casa en una espera para volverse a escapar. Ya no hay lugar de satisfacción o disfrute. Estas mujeres, tienen una enorme posibilidad de cambio, y de autosinceramiento. A veces el trabajo fuera de casa se puede flexibilizar porque ni siquiera los beneficios económicos son tales en función de los nuevos gastos. Cuando es así, que las madres podemos trabajar menos pero a la vez le tememos a la idea de estar en casa, debemos respetarnos las necesidades y encontrar espacios propios prioritarios, que puedan incluir a nuestros bebés pero que nos den sostén y autovaloración. Como encontrarnos con amigas, hacer deporte, o bailar.

Cuando nuestro hijo tiene dos o tres años (a veces antes, a veces después) queremos salir al mundo, saltar al vacío, hacer un cambio. Pero si los primeros meses o años no pudimos estar en casa el tiempo que hubiésemos querido, ni amamantar lo que hubiésemos deseado, ni tener a upa a nuestros bebés lo que ellos precisaban, tal vez tener un hijo de dos años sea el momento justo para volverse a replegar y retomar el nido. La revolución de ser madres y mujeres, en estos casos, es volver a meternos en la cama con los niños pequeños, y recuperar el tiempo. Bañarnos juntos, hacernos masajes, planear salidas, y así nutrirnos mutuamente del puerperio “tardío” pero tan bienvenido.

Una cosa genera su opuesto, el invierno pone la semilla del verano y el día permite la noche. El transcurso y la profundización del puerperio es el primer paso de la libertad de las mujeres y del principio de la maduración y la individualización. El despegue prematuro también cocinará el momento apropiado para dejar todo viaje y volver al hogar. De esto se trata.”

FRANCISCA

16 comentarios

  1. Que maravilla un post natal de 9 meses!!! Acá estamos tan atrasados!! Si estos meses iniciales son importantísimos. Que buena reflexión aunque prefiero no cuestionarme mucho y vivir el día a día, son demasiados cambios puede resultar abrumador pensar mucho, mejor disfrutar a nuestros bebes y luego veremos que pasara con nosotras ….

  2. Hola Marcela, es una maravilla tener la opción de 9 meses, igual ojo que no es todo genial. Sólo te pagan 3 y el resto es sin goce de sueldo…por lo mismo no es tan fácil poder optar. Coincido en que es una linda reflexión, pero que en ocasiones hay que soltar y ser menos atadosas. Yo por sora a full disfrutando, por día estoy más in LOVE. Besos grandes.

  3. Muy bueno Javiera! Es bueno hacer estas reflexiones, nos ayudan muchas veces a entregarnos al caos del puerperio o la felicidad de la crianza. Hay muchos estudios sobre el puerperio y es muy importante contar con un núcleo familiar que nos ayude en tareas básicas, para así satisfacer las necesidades de nuestros bebés.

    Pd: Si quieres te envió libros de crianza y otros por correo :-).

  4. Hola! Heme aquí postpuérpera, cuidando a mi hijita de casi 3 meses, físicamente repuesta en casi un 100% y feliz como un rayito de sol. Me he dedicado a explorar mi faceta culinaria a cuidar mi casa y hacerle fiesta a mi hija, por ahora mi vida laboral es apenas un recuerdo e incluso he pensado que podría ser mamá de tiempo completo sin extrañar absolutamente nada de mi vida anterior, pero leyendo esto he vuelto a recordar que el postnatal pasa volando y que tengo que prepararme para volver a producir plata, ya que no está alcanzando y que tendré que decidir dónde dejar a mi hija para eso (mi familia está lejos).. uf! Me dan ganas enormes de dedicarme a otra cosa, pero por ahora no se puede. Miro esa carita durmiendo plácidamente a mi lado y pienso que antes de cambiar de vida, simplemente hay que cambiar la actitud. Somos miles en la misma. Saludos!

  5. Soy madre de 2 pequeños, Sebastiàn de 2 años 7 meses y una bebè de 3 meses, y estoy sufriendo una brutalidad, al pensar que ya pronto se terminarà mi posnatal de 6 meses y tendrè que volver a trabajar (lo que tambièn quiero, porque me encanta mi trabajo), pero se me generan sentimientos encontrados…ademàs mi chancho tiene que ir al jardìn, lo que me da mucha angustia por la cantidad de casos de abusos que se han cometido en contra de los pequeñitos…lo bueno de esto es que cuento con mi madre que cuidarà de mi bebè, por lo que le estarè eternamente agradecida!!

  6. Hola Karen, súper de acuerdo de contar con el núcleo familiar. Yo a falta del mío, gracias a dios la familia de m marido es un 7, por lo que estoy súper agradecida.
    Feliz que me mandes libros, pero no será mucha patudez? Comparteme los títulos y los busco acá que los libros son baratos. Besos

  7. Hola Rebeca, gracias por contarnos tu experiencia. Que suerte tu mama! Creo que la mía estando en Santiago haría lo mismo y estaría como tu eternamente agradecida. Besos grandes.

  8. Para nada de paatudez  Pienso que entre mujeres también podemos ayudarnos, tengo muchos títulos pero autores son: Laura Gutman, Dr. Carlos Gonzales, Allice Miller, Inma Marcos, Robert Mendelshon, Rosa Jové, Noami Aldort, Priscila Siu, etc. Son muchos y varios títulos que pueden ayudar mucho a entender a nuestros bebés saludos!

  9. El 10 de sept se me acaba el post natal de 6 meses ( bueno en realidad 5 meses y medio) y tengo mi otro hijo de 2 años, pero con todo lo que hemos visto en la tv, cuidadoras maltratadoras, auxiliares de jardin abusadoras, etc que haremos un cambio y mi marido se quedará en casa ( no tiene vacaciones hace 6 años) por lo menos un par de años y así yo volver tranquila al trabajo sabiendo que mis dos hijos están al cuidado de su papi.

  10. Mariana! Súper acertado el comentario de cambiar la actitud! Creo que de eso se trata! Felicitaciones por tu hija y ánimo con el regreso a la pega. Un beso grande!

  11. Hola Daniella, que pareja moderna, me encanto! Lo más importante lejos es saber que tus enanos están bien cuidados, y que mejor que con el padre! Suerte en el regreso! Abrazos.

  12. El 23 de septiembre es el dia de mi cumpleaños y ese mismo día termina mi postnatal, esto con sentimientos encontrados, por estos meses mis panoramas han sido, cuidar a Renata de 4 meses, amamantarla, llevarla al parque, cocinar, lavar y planchar y a veces me revelo contra esta rutina monótona, agotadora y muchas veces aburrida, a tal punto que he llegado a llorar de estrés. A pocas semanas de dejar a mi bebé siento una angustia terrible de dejar esa rutina agotadora, de no despertar y jugar con ella, de no salir al parque y de no sentir esa protección de la que hablaba Francisca en la carta, cuando estás en tu casa. Cómo me gustaría tener unos meses más, aunque a veces quiero volver a ser la de antes, salir, trabajar, manejar, maquillarme, comprarme ropa, en fin! Nada se compara con ser mamá, sólo espero incorporarme de la mejor manera en esta vorágine que se avecina!

  13. Hola María Jose!
    Disfruta al máximo lo que te queda de post natal! Super entendible lo de los sentimientos encontrados, creo que todas los tenemos. Baja esa angustia por favor! Lo más importante es que estés bien y entera. Te deseo la mejor de las suertes y super de acuerdo contigo que no hay nada mejor en la vida que se mamá!
    Besos grandes!

  14. Mi gordo tiene 1 mes y medio y si bien nada se compara con ser mama y verlo a los ojos te llena 100% el corazón, tenemos que tener mucho cuidado con nosotras mismas, a mi me cuesta mucho cuidarme ahora, no sólo físicamente si no que también emocionalmente, cuidar nuestras relaciones y emociones junto a entender como es nuestra nueva vida.
    Este proceso complejo de auto conocimiento tiene que estar acompañado de mucho amor propio.
    Cuídate para cuidar me repito, pero sin duda me cuesta acordarme de mi.

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