Para que el orgasmo llegue a ti
Por Rosario Avaria
1
abril
2015
Ginecología | Mujer | Sin categoría

Comúnmente sucede que las mujeres que nunca han tenido orgasmos, durante el acto sexual comienzan a hacerse preguntas como “¿lo conseguiré esta vez?”, “¿estará bien lo que estoy haciendo?” “¿es esto lo que tengo que sentir?”, entre otras preguntas.  Sin embargo, estar auto observándose y analizándose de esa manera es contraproducente a la hora de alcanzar un orgasmo, porque más que pensar lo que tenemos que hacer lo importante es sentir. Los pensamientos angustian y te desconectan de la vivencia, las sensaciones relajan y conectan. Además, la angustia produce cambios en la irrigación sanguínea dificultándose que esta converja en nuestro genital y por ende, que acontezcan los cambios fisiológicos necesarios para alcanzar el orgasmo.

Les repito chicas, relajarse y disfrutar del camino es fundamental. El orgasmo es el resultado de estar tranquilas y conectadas con el aquí y el ahora a través de nuestras sensaciones, sintiéndolas en vez de enjuiciarlas.

Consecuentemente, es trascendental dejar la obsesión por llegar al orgasmo y las autocríticas por no estar alcanzándolo. Soltar el control de la situación y entregarse es clave. Para ello, es de gran utilidad ayudarnos con la respiración, en particular a través de técnicas que nos ofrecen disciplinas como el yoga, la meditación y el mindfullness. Así podremos entrenar nuestra atención, consciencia y despejarnos de esos pensamientos que nos desconectan de la vivencia presente, calmando y dejando de lado la ansiedad de llegar o saber que sucederá en el futuro, al estar centrada en el hoy.

Por otra parte, este camino hacia el orgasmo también implica informarse e ir aprendiendo sobre nuestro cuerpo y nuestro genital de forma teórica como practica. En este sentido la masturbación es otra herramienta fundamental a utilizar en este proceso hacia el orgasmo. Y con respecto a esta práctica es crucial, el ser perseverante, disciplinada, paciente y no abandonar porque no obtienes resultados inmediatos.

Ayudará a sentirse menos frustrada si se hacen conscientes de cómo avanzan paso a paso, y  para ello tienen que comprender que el orgasmo es el macro objetivo, pero en el camino a alcanzarlo hay pequeños objetivos que tenemos que conseguir uno a uno: observar y conocer tu genital, romper tabúes con respecto al sexo y la masturbación, aprender a respirar y relajarnos, dejar de pensar y  volcarte a sentir, estimular y explorar nuestro genital, soltar el control y los miedos, desarrollar nuestra capacidad de fantasear y motivarnos eróticamente, confiar y entregarse. Entre otros.

Para las que aún no han desarrollado su capacidad orgásmica, no se sientan menos porque es cosa de tiempo, dedicación y práctica. Además nunca olviden que el orgasmo no es el objetivo último de una relación sexual, este es el postre de una gran comida, donde  la conexión, el relajo, el juego, la diversión y el disfrute deben ser el plato principal. La sexualidad no es orgasmo sino que el placer de compartir con otro de múltiples formas.

Constanza del Rosario

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