¿A mayor frecuencia más felicidad?
Por Constanza del Rosario
25
marzo
2016
Sexualidad

Generalmente se asume que a mayor frecuencia de actividad sexual mayor felicidad. Pero ¿qué tiene de verdadero y de falso esta idea?

A primeras, esta idea sería confirmada por distintos estudios que dan cuenta de que las personas que tienen más relaciones sexuales tienden a ser más felices, y los que tienen menos relaciones sexuales tienden a serlo menos. Pero la pregunta es ¿la frecuencia sexual hace la felicidad o es que la gente que es más feliz tiende a aumentar su frecuencia sexual?

Tratando de aclarar esta pregunta, los científicos Lowenstein, Krishnamurti, Kopsic y McDonald realizaron este año una investigación que involucró a 128 parejas (de edades entre los 35 a 65 años) quienes tenían una frecuencia sexual de al menos una vez al mes pero menos de tres veces a la semana. Algunas de estas parejas fueron instruidas de duplicar su frecuencia sexual semanal, otras a que continuarán con sus hábitos normales de actividad sexual; midiendo la felicidad alcanzada por éstos, a través de unas encuestas on line que se aplicó durante un periodo de tres meses.

¿Qué encontraron los investigadores? Que sorprendentemente, el aumento de la frecuencia sexual no sólo no aumentaba la felicidad de los participantes sino que la disminuía (disminución en comparación al grupo que se le pidió que no cambiara sus hábitos sexuales).

Entonces ¿la frecuencia sexual aumenta o disminuye nuestra felicidad? Lo que arrojó el estudio de Lowenstein y compañía, fue que al parecer, a la hora de ser feliz, el factor frecuencia no era tan importante como el factor “tener ganas de mantener relaciones sexuales”. Esto, ya que, el aumentar la frecuencia sexual por deber u obligación disminuía al sensación de bienestar y de satisfacción, versus, tener menos veces relaciones sexuales pero de forma voluntaria y/o espontanea.

Conclusión: no es la cantidad de veces que mantenemos relaciones sexuales lo que nos hace más felices, sino que es el deseo de mantener relaciones sexuales (las veces que sean) lo que aumenta nuestra felicidad. Al parecer calidad, deseo y libertad, versus cantidad, deber y presión, es la clave de la satisfacción afectivo-sexual.

Ya lo sabe, no se fuerce, pero ¡ póngale ganas!

www.constanzadelrosario.cl

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