Cerrar
BellezaCara

Los beneficios de la clara de huevo para tu piel

Y también un par de mascarillas que no están demás ;)

Bellas, a veces una clara de huevo puede ser lo que más necesita nuestra piel. Sus bondades son increíbles, partiendo porque atenúa las líneas de expresión que se forman cerca de los ojos y en la comisura de los labios. Además, hidrata tu piel y reduce las bolsas bajo los ojos –puedes leer más de este maldito problema, en este link.

¿Qué otras maravillas hace la clarita? Elimina impurezas en la cara que terminan transformándose en espinillas, puntos negros e incluso manchas.

Así que si te animaste con sumarla a tus rutinas de belleza, pon atención a estas mascarillas según el problema que tengas. ¡Éxito!

Reduce las arrugas

  • 1 clara de huevo.
  • 10 gr. de harina de trigo (una cucharada).
  • 25 gr. de miel.

Cuando tengas una pasta arenosa, la pones sobre tu piel que debe estar limpia; deja más producto en las zonas con arrugas. Distribuye con movimientos circulares y deja actuar por 10 minutos. Retira suavemente con una toalla húmeda y aplica crema hidratante al finalizar.

Para las bolsas bajo los ojos

  • Sólo una clara de huevo.

Bátela bien hasta que quede espesa. Con la ayuda de un algodón aplícala en los alrededores de los ojos y con más énfasis en las bolsas. Deja actuar por 10 minutos o hasta que sientas que se secó la clara. Enjuaga con agua tibia y seca con mucho cuidado. Este tratamiento puedes repetirlo hasta tres veces por semana.

¿Manchas por el sol?

  • 1 clara de huevo.
  • 2 cucharadas de jugo de limón.
  • 1/2 cucharada de miel.

Esto debes hacerlo por las noches una vez a la semana. La mezcla de los ingredientes la aplicas en las zonas donde tienes el problema. Dejas actuar por 15 minutos y retiras con agua fría.

Hidrata tu rostro

  • 1 clara de huevo.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • Y otra de miel.

Esta es una mascarilla para aplicar antes de dormir, dos veces a la semana si es que tienes la piel muy seca. Primero debes mezclar la clara y el aceite; luego incorpora la miel. Aplica con movimientos circulares y deja actuar por 10 minutos. Termina el proceso lavando tu rostro con agua tibia y seca dando suaves golpecitos para no irritar tu piel.

X
X