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MaternidadPsicología

Cómo desarrollar la autoestima de nuestros hijos

Con esta columna le damos la bienvenida a María José Buttazzoni de Sokiplay.com

La autoestima y la imagen corporal se empieza a formar desde que nacemos. Por eso, desde que los niños reciben atención, son mirados, atendidos, se le satisfacen sus necesidades hay cambios. Empiezan a sentirse bien, se sienten queridos y valorados… Y comienzan también a aprender del comportamiento de los papás, del ejemplo.

Comienza a aparecer la preocupación del aspecto físico

Estamos frente a una sociedad donde este tema es muy importante. Y si bien se está haciendo un cambio muy necesario en la alimentación, debido a lo alarmantes índices de obesidad infantil, esto acarrea algunos problemas laterales, como es la construcción de la autoimagen.

¿Cómo hacer para que nuestros niños se acepten físicamente, se quieran, se valoren?

Los estándares físicos que nos ponemos son muy inalcanzables, como las tallas imposibles, y puede ser muy frustrante para un adolescente alcanzar estos estándares ya que son imposibles.

Pero para que ese adolescente ni siquiera se ponga esas metas, el trabajo tiene que empezar desde abajo, desde la primera infancia y esto se puede hacer de diferentes maneras, regularmente. Lo mismo que enseñar un hábito, uno no le enseña solo un día a lavarse los dientes, es algo constante.

Puedes seguir leyendo sobre cómo educar hábitos en nuestros hijos en este link de PSB con la psicóloga infantil María Paz Garrido.

Para empezar, se recomienda no hablarle a los niños del peso, de engordar o adelgazar. Hay que concentrarse en hablarles de su salud, de sus hábitos alimenticios. Y también entender que las personas todas tenemos contexturas diferentes, portes diferentes.

Cosas concretas que puedes hacer

  1. Modelar una imagen corporal positiva. Si como mama estás centrada solo en ser flaca, esto se lo transmites como ejemplo a tus hijos. Si nos quejamos constantemente que no nos gusta nuestro cuerpo, ellos van a hacer lo mismo, y comenzamos a modelar un comportamiento negativo hacia el propio cuerpo. Sí podemos decir, “me encanta como te ves con ese vestido” o “me encanta como eres por fuera y por dentro”.
  2. Pueden haber comidas frecuentes y algunas para solo ocasiones. Esto es para no etiquetar las comidas como buenas y malas, ya que un niño asocia estas palabras a su comportamiento. Es mejor que entienda y sepan que hay comidas que deben ser las que come frecuentemente por que le hacen muy bien a su cuerpo y a su salud, y otras que no se pueden comer todos los días, o que solo se pueden consumir en cantidades pequeñas.
  3. Practicar y enseñarles a leer su cuerpo y saber cuando ya están satisfechos. Que pongan atención a las señales del cuerpo y confíen en su capacidad de que lo sepan.
  4. Incluir a los niños en la cocina y en el proceso de preparar alimentos. Así pueden elegir que les gusta y que no, y se les puede enseñar sobre cada alimento. Es vital enseñarles y hablarles constantemente sobre los grupos de alimentos y sobre que cosas necesita nuestro cuerpo.

María José Buttazoni – Educadora de Párvulos PUC
Sokiplay.com
Jardín Infantil Ombú

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