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Series y cine

A 20 años del estreno de “Sex and The City”: ¿Fue la revolución femenina noventera?

Hay que admitir que dejó su marca.

Sí, han pasado dos décadas de “Sex and The City” y aún no la he visto. Un par de capítulos sueltos por ahí, pero nunca me he sentado a ver las seis temporadas que revolucionaron los 90′. A pesar de eso, es innegable la marca femenina que dejó una serie que comenzó un 6 de junio de 1998 en HBO.

El fin de los cuentos de hadas

Poco y nada tenía que estar viendo una serie de este tipo a mis 8 años -en ese entonces-, y sé que debe haber más de una que hoy está igual que yo, preguntándose por que Carrie Bradshaw conquistó el mundo con sus amigas. Más aún si comenzando la serie lanzó un monólogo reflexivo:

“Bienvenidos a la era sin inocencia. Nadie desayuna en Tiffany’s, y nadie tiene affairs para recordar. En su lugar desayunamos a las 07:30 de la mañana y tratamos de olvidar nuestros affairs lo más rápido posible”.

Al fin la televisión empezaba a mostrar que las mujeres hacían lo que querían y todo esto de “las señoritas” empezaba a quedar atrás. Eso y un grupo de guionistas de lujo lograron dejar a “Sex and The City” entre una de las 100 mejores series de todos los tiempos de acuerdo a la revista Times. Y ni hablar de sus siete Emmy y ocho Globos de Oro.

¿Y de dónde vienen las historias de “Sex and The City”?

De una columna de Candace Bushnell. Ella tenía una columna bajo este nombre en el New York Observer donde hablaba de sexo y la vida. En el 96′ sus relatos pasaron a ser un libro y de ahí el productor Darren Star quiso transformarla en una serie.

Así son las mujeres, y punto

Esa era la esencia de la serie. No se consideraba feminista, sólo quería mostrar que las mujeres no tenían como ideal casarse y tener hijos, sino que querían simplemente vivir. Estaba el tema del triunfo profesional, del empoderamiento, de los ideales LGBT -en un momento en que poco y nada se hablaba, e incluso se estigmatizaba.

Se dejaba el pudor para hablar de aborto, masturbación, vibradores y mal sexo en “horario de adultos”. Qué pasaba por esas mentes treinteañeras cuando notaban que a pesar de querer ser madres no era una necesidad imperiosa en aquel momento… Y ni hablar del matrimonio.

Pero… ¿A nadie le parecía raro la cantidad de alta costura en la serie?

Bueno, es como cuando veíamos “Friends” y años más tarde supimos que era imposible que tuvieran tan buena ubicación para vivir con los trabajos que tenían. Carrie escribía en un diario y tenía zapatos Jimmy Choo (OK. TE CREO). Pero es parte de la fantasía.

De hecho, las casas de moda comenzaron a querer estar en la serie con el paso de las temporadas y por el éxito que tenían. Es más: logró que aumentaran las ventas de zapatos Manolo Blahnik, Louboutin y la marca que mencionamos antes.

El atuendo más caro que apareció en “Sex and The City” fue de Versace. ¿Su valor? US$80.000.

¿Y por qué alguien que no vió la serie habla de Carrie Bradshaw, Charlotte, Miranda y Samantha?

Han pasado 20 años… Es solo mi paso inspiracional para dedicarme a verla. Creo que ya es hora.

Joce Acuña
Editora general de PSB. Amante de los 90', los unicornios, la cerveza y Britney Spears. Millennial senior a toda honra (por si no se notó antes).