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Me compré pantalones de hombre y aquí te cuento por qué

De verdad que es MA-RA-VI-LLO-SO.

El mes pasado decidí vivir la experiencia de tener pantalones con bolsillos DE VERDAD. Hace tiempo leí a una chica estadounidense que contaba que se había comprado el clásico skinny jeans, pero de hombre. Le quedaba exactamente igual. El corte era el mismo, pero la gran diferencia: ahora tenía bolsillos.

Y es que si no se han dado cuenta, las mujeres estamos prácticamente obligadas a salir con cartera, ese infame objeto para no perder las llaves (son bromas, no se lo tomen a mal), porque en los “bolsillos” que supuestamente trae nuestra ropa no cabe ni el celular. O sales a comprar el pan con las llaves y un billete en la mano, o escoges llevar la cartera. Me rio, y mucho, porque siendo sinceras en bastante ridículo.

Qué es eso del microbolsillo…

Buscar ropa de mujer con bolsillos apropiados (y no falsos o diminutos) puede ser una experiencia frustrante. Muchas veces ni los abrigos llevan bolsillos. ¿Dónde se supone que metemos las manos en invierno para que no se nos congelen? Podemos llevar guantes y, de nuevo, la cartera, porque llegando a destino no tendremos bolsillos donde meterlos.

En Vice, María Rivas Serrano nos cuenta que hoy en día los pantalones y las prendas femeninas tienen bolsillos que son puramente estéticos, pero que esto no siempre fue así.

En los documentos de archivo del Museo de Arte y Diseño Victoria y Alberto de Londres (donde se hace una historiografía de lo que fueron y se han convertido los bolsillos en la ropa a través del tiempo), se hace referencia a que las mujeres los han tenido en su ropa desde el siglo XVIII. Desde entonces, se han achicado hasta ser casi inservibles. Los bolsillos anchos fueron desapareciendo en las prendas de las mujeres, pero no de la de los hombres.

“Es que así los pantalones se ven mejor”

Aparentemente, el uso primordial de los pantalones en las mujeres debe ser presentarnos como lindo objeto decorativo. Con teléfonos que se van asemejando al tamaño de una tablet, cabe preguntarse si el tema del microbolsillo no está ya obsoleto.

Por suerte no me encuentro sola en mi búsqueda de pantalones (y otras prendas) que sean útiles. En redes sociales muchas mujeres se han expresado al respecto con el hashtag #WeWantPockets. En mi búsqueda de soluciones alternativas me compre varias musleras (dejo fotos pero no mías), implemento que me permite salir como si tuviera bolsillos. Además, estéticamente hablando, se ven preciosas y, para mejor, es imposible dejarlas olvidadas o que alguien trate de robarte sin que te des cuenta.

La prueba de los bolsillos

Pero ahora he decidido que me merezco unos bolsillos decentes, al menos para el fin de semana, y fui y me compré jeans “de hombre”. Hice el experimento de ir poniendo mi celular en los diferentes jeans en la tienda, y el resultado fue el siguiente:

  • Jeans de mujer CON bolsillos: entra medio celular.
  • De adolescente masculino: 4/5 del celular.
  • De hombre: mi celular, dos más, y quizás también una mascota pequeña. Las llaves del auto, y un trozo de pastel, ya que estamos. No, en serio, al menos tres celulares.

No solo el precio fue un tercio de lo que suele salir un pantalón de mujer, sino que ahora tengo cuatro bolsillos perfectamente funcionales. Si, CUATRO, porque además de los delanteros tengo dos bolsillos traseros que creo que jamás podré rellenar.

Si piensas que no podrías usar jeans “de hombre”, déjame decirte que la moda hoy te favorece. Hay jeans de hombres tan ajustados como el pitillo más pitillo que puedas encontrar. Además, la idea de que los jeans ahora deben quedar más cortos ayuda a que no nos queden tan largos. En conclusión: te quedan igual. Pero ahora tienes bolsillos.

A propósito del valor de los pantalones… Revisa en este link de PSB más sobre el llamado “impuesto rosa”.

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