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Sexualidad

¡En-JOY! De la nada me vi con un vibrador

Y desde ahora, tendremos reseñas especiales...

Getty Images

Dicen que toda mujer debería experimentar con un vibrador.

Así que lo hice. Desde ahora, así como hay catadores de vinos, de cervezas y hasta de asados, ¿por qué no ser una “catadora de vibradores”? Más bien, una testeadora. El nombre lo podemos discutir más adelante.

Por qué llegué a un vibrador

Ahh y ojo, no “consolador” que cuando lo dije, la misma Japi Jane casi me pegó (en buena jajaja), pero tenía razón. No estai buscando un consuelo. ES UN APARATO VIBRADOR. Y ahí me veía yo en una tienda llena de estas cosas y no entendía por dónde diablos empezar.

Obvio, o sea, es como si nunca hubieras comido dulces en la vida y llegai a una tienda como Candy Land. Te volvis’ loca.

Empezamos a mirar, a revisar y a tocar… Porque pucha que son distintos los tipos de plástico -jajaj amiga, no sólo hay que fijarse en el tamaño. Lo primero que me llamó la atención -dígame huasa si quiere, no me importa, insisto que era la primera vez que me acercaba a esto- era que estos aparatitos eran flexibles… Así que empecé a tener menos miedo y a cachar bien cómo funcionaba la cosa (mientras los tomaba y los movía hacia adelante y atrás).

Este es JOY

“Joy”… Lo miraba y sólo pensaba en la película de Jennifer Lawrence que nunca vi. Eso va pa’ otro lado, mis disculpas, mente dispersa. Acá lo importante era que Jane me explicaba que era un buen vibrador para comenzar porque tenía un tamaño preciso, y no era tan complejo -en comparación a unas cosas mutantes que habían al lado que quien sabe si una llegará a eso.

Mide 22 cm. y tiene un diámetro de 3,5 cm. (Ya, bacán si pueden ir por una regla y aterrizar esto que les estoy contando, más didáctico). Tiene 12 niveles de vibración -con uno me conformaba pero ya que estamos en esta- y había en lila y fucsia. Ya vieron cuál me traje.

Es muuuuuuy suave, muy flexible y tiene una cosita hacia arriba. Así le llamo, “cosita”. Eso que sale hacia adelante y que permite llevar placer directo al clítoris (por eso en la tienda yo miraba mucho para al lado, porque había uno que era la versión mutante de “Joy” con un conejito que se movía… Algo para lo que según yo aún no estaba lista).

Ya, pero… ¿Enjoy con JOY?

Aprobado. El primer vibrador quedó aprobado.

No digamos que soy experta en la materia porque ni idea, pero es la misma pega que tocarse. Hay que ir buscando la forma hasta encontrar el placer. Ojo, que sea un vibrador no significa que debas de una usarlo dentro de ti… Se puede ir jugando -hay hasta vibradores exteriores, puede juzgarme de nuevo todo lo que quiera pero ni idea tenía.

En mi caso fue un tamaño preciso. No molesta, y si bien al principio es súper raro, eso después se pasa (jeje).

Importante a la hora de jugar

Ojo que siempre hay que usarlos con lubricantes, y esta vez usé uno llamado Toko Aqua Shunga. Sí amiga, tiene que ponerle lubricante al amigo vibrador porque sino la cosa no va a ser na’ deleite… Y usted sabe que siempre sirve para otras oportunidades.

Fue una buena recomendación y es perfecto para partir en este mundillo al que muchas veces le tenemos dudas. Loco, de verdad salgamos de ese rollo… Hasta yo estaba ahí. Ya no. Menos con esto de la vibración.

Volveré pronto.
Saludos,
Peach Melba.

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