Cerrar
Educación financieraMujeropinión

Impuesto Rosa: las mujeres pagamos más por las mismas cosas

Y sabemos que no es novedad...

Hace poco decidí comprarme pantalones de hombre, y fue entonces cuando me acordé de esta “maravilla” que es el impuesto rosa. ¿Por qué? Mis nuevos jeans me salieron un tercio de lo que hubiese pagado normalmente. Los mismos, pero con mejores bolsillos, por los que pago al menos 3 veces más… Solo porque son “para mujer”. Sutil. Hermoso. Me siento amada.

Qué es el llamado “Impuesto Rosa”

Este es un fenómeno global de discriminación económica basada en el género. Una práctica comercial que encarece los bienes y servicios destinados a mujeres. Quizás lo recuerden por el famoso video de Ellen Degeneres “BIC for her”, un lápiz pasta completamente normal… Marqueteado para mujeres y al doble de precio que el BIC normal.

Por supuesto, esta alza en el precio era completamente justificable, “porque el lápiz viene en rosa y morado”.

Cuando pagamos más que un hombre, y ganamos menos

Un estudio del Departamento de asuntos del consumidor de Nueva York encontró que en el 42% de los casos las mujeres pagan más por los mismos artículos que ellos.

Otro, realizado por la Universidad Católica de Chile, encontró que las mujeres ganan 24% menos que los hombres, ajustando por cantidad de horas trabajadas, nivel educativo y puesto de trabajo. Esto no es nuevo para nadie y se llama “gender gap”, la diferencia en salario que percibimos solo por ser mujeres.

La única diferencia de este estudio es que mide hasta por profesión y en nuestro país, por lo cual ya no pueden venir a decirnos que “es mentira”, “no pasa”, y otras cosas igual de infames que solo demuestran que hay tipos que sencillamente no quieren entender lo que es el privilegio.

Entonces no solamente ganamos menos que los hombres, sino que además pagamos más caro por las mismas cosas. Digámoslo con todas sus letras: NOS CAGAN EL DOBLE.

Por qué nos cobran más

En una entrevista al medio español “Público”, la economista argentina Magalí Brosio explica que no existen razones claras para justificar la existencia de este impuesto diferenciado: “El problema no está ligado a distintos costos de producción, ya que estamos hablando de productos prácticamente iguales sin diferencias cualitativas sustanciales”, indica la especialista.

“La discrepancia en los precios minoristas surge no tanto en la producción como la reventa, ya que cada vendedor tiene su propia forma de determinar esos precios”, continúa.

La decisión de encarecer productos destinados al público femenino también puede explicarse por decisiones comerciales que “operan bajo la hipótesis o premisa de que las mujeres están más dispuestas a pagar más por su vestimenta o aseo personal, lo cual está basado en la construcción de estereotipos de género”, añade Brosio.

Incluso, el medio hace énfasis que en España, compresas y tampones tienen un IVA del 10% y no del 4%, como el resto de productos de higiene en su país. Aquí sí que se pasaron.

¿Qué podemos hacer contra este fenómeno?

Como consumidoras, tenemos dos herramientas en este mismo minuto en nuestro poder:

  • Reclamar.
  • Comprar productos de hombre.

Y en este segundo punto quiero detenerme para contarles algo que me impresionó de forma tremendamente negativa cuando fui a comprar mis pantalones “de hombre”: la cantidad de gente que opina sobre tu vida privada insistiendo que compres, mejor, de mujer.

Por suerte yo tengo muchas amigas muy inteligentes que, lejos de esto, me recomendaron tiendas donde podía encontrar pantalones en mi talla, con cortes ajustados, con etiqueta “de hombre” pero con esa maravilla que son los bolsillos EN LOS QUE TE ENTRA EL CELULAR COMPLETO Y HASTA LO PIERDES.

¿A quién le importa que sea “de hombre”? ¿Qué no venga con el empaque superultra femenino perfumado? Te rasura igual la rasuradora de hombre (ya lo probé). El lápiz de hombre escribe igual (también lo probé). Y el pantalón de hombre… No te queda tan igual porque son más largos (ventaja para las más altas) pero aparte de eso les juro que es el mismo pantalón. Excepto que es más barato.

Chicas, las mujeres unidas no seremos vencidas. Las invito a que, siempre que el producto sea el mismo pero no marqueteado para mujeres, compremos el “de hombre”, porque, al menos en esto, si está en nuestras manos que esto se acabe.

1 comentario

  1. Hola entiendo perfecto lo del impuesto rosa pero no lo explicas muy bien… lo de las toallas y tampones es el caso pero los otros productos no tienen un impuesto específico por ser de mujeres solo un alza de precio porque los retailers son unos ladrones, pero todo hay que saberlo de antemano para entender bien de que hablas.
    Solo un comentario tratando de que sea constructivo.
    Saludos…

Leave a Response

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

X
X