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Recetas

Cómo aprovechar las sobras

No sé para ustedes, pero para mi, botar comida es casi pecado. Hay una larga cadena de valor detrás de nuestros alimentos, y desperdiciarlos me amarga el día. Pero como tampoco le achuntamos siempre a las porciones, las sobras suceden. ¿Qué hacer con ellas? ¡Más comida!

Yo vivo por la regla de los tres días, excepto casos específicos, lo cual quiere decir que, si lleva tres días en el refri, se va eliminado por convivencia (con bacterias jajajajaja). Por lo tanto tengo tres días para comerme esas sobras (vamos que se puede). El desafío entonces es actualizar tus sobras para hacer una comida que te de justo las porciones que necesitas, para comer ese día y que no sobre más. Para esto, tengo algunas recetas “favoritas”, y seguro que ustedes también. Aquí van:

Lasaña: Un favorito en este hogar es la lasaña de sobras, porque queda delicioso, es rápido de montar, y sirve para aprovechar desde restos de carnes a verduras. Puede ser vegetariana, bolognesa y hasta puedes ponerle fruta, ¡es maravilloso! Sólo necesitas masa de lasaña (yo uso la precocida, por facilidad) y tus sobras. Si quieres, mientras precalientas el horno puedes hacer una salsa blanca, de tomates, o ambas, mezclar en diferentes potes con tus sobras, y luego solo armar por capas. Al horno y listo. La opción B: rellenar canelones.

Tortillas: Este era un clásico de mi madre. De aquí salieron cosas tan maravillosas como la tortilla tomate – tallarines; ensalada rusa con carne; y miles más. Sencillamente bate los huevos a tu preferencia, agrega las sobras, y haz tu tortilla (u omellette o fritatta, todo vale). Guisos. A la olla o al horno, los guisos son una manera casi mágica de ocupar las sobras. Si tienes pan que se está echando a perder, solo remojas en leche, agregas huevo, sobras, al horno y ¡pum!

Guiso: O bien todo a la olla con un buen caldo (y si te sobró vino puedes ponerle también) y ¡pum! Listo.

Sopas, cremas, purés: Todo al procesador y listo. Ideal para cuando te sobraron legumbres. Recalentar luego en olla y servir con crutones. Casi (casi) me dan ganas de que sea invierno.

Croquetas: Si el molido anterior te quedó como una pasta densa, puedes probar a hacer croquetas. Por tu mezcla en una manga pastelera o ayúdate con dos cucharas, y fríe en aceite bien caliente. Si las haces pequeñitas quedan más parejas. Si quieres hacer croquetas pero tus sobras no van a parecer masa, aprovecha las sobras de pan o haz una salsa blanca bien espesa. Receta NO apta para la dieta hipocalórica jajajaja. Puedes también hacer hamburguesas.

Ensaladas: Solo necesitas una base verde (mi preferido es una mezcla de lechugas) y agregas esos trozos de pollo, tallarines, etc. Si te sobró carne., recomiendo cortar en lonjitas, agregar a una base de lechugas medio amargas, ponerle un toque de aceto balsámico, maní, y disfrutar.

Arroz con todo: Va todo a la sartén/wok, incluyendo ese arroz que te sobró, un poquito de salsa de soya/ostras, y está servido.

Kuchenes: Si la fruta ya tiene pinta de que no durará mucho, o tiene un pedacito malo, solo se lo cortas, haces una masa, agregas encima la fruta y, si quieres, azúcar y/o mantequilla sobre esta, llevas a horno y tienes una rica oncecita.

Mermelada: Ideal para un vasto rango de frutas y verduras, hacer una mermelada le da un largo respiro a en cuanto tiempo puedes comerte esa fruta. O esa cebolla y ese vinito, porque la mermelada de cebolla al vino también es una excelente forma de matar dos sobras de un tiro.

¡Cuéntanos de qué formas usas tú las sobras!

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