Déjenme ser mamá en paz!
Por Bárbara Pezoa
4
Marzo
2016
Sin categoría

Hola a todas mis bellezas, cómo están? Espero que super bien. Este post que escribí para ustedes es para todas aquellas recientes madres y aquellas que están por convertirse en mamás, que viven atormentadas por el bombardeo de información sobre la maternidad y cuál es la correcta forma de hacerlo.

Es impactante, recuerdo cuando estaba en la misma posición de ustedes … convirtiéndome recién en mamá, asustada, hay algo que te dice que sólo tú sabes lo que quiere esa guagua, pero vives aterrorizada sin saber si lo que estás haciendo está bien o no. Y empieza el bombardeo de tu suegra, tus amigas, la gente que opina, la amiga de la amiga, ni tu mamá se salva. Tengo dos amigas que están embarazadas, una a punto ser mamá y otra con dos meses. Hace unos días les mandé una carta que andaba por internet y que encontré que era todo lo que tenían que saber para ser las mejores mamás del mundo. Un consejo que a mi me llegó cuando mi guagua tenía 3 meses y que cambió mi relación con los demás en relación a mi maternidad.

carta

Habían leído esta carta? Yo la encontré maravillosa. A mí me lo dijo una amiga psicóloga. Una vez estábamos conversando y le conté que el mundo me tenía colapsada, que quería matar a mi mamá y sus indicaciones (bueno, mi mamá tuvo 7 hijos, entendía por qué quería ayudarme con sus consejos). Yo había tomado una decisión, yo no quería que mi guagua llorara y punto. Leí que , cuando las guaguas recién nacidas lloran en las cunas es porque sienten angustia y soledad y se estresan y, cuando se callan es porque entendieron que nadie los iba a buscar y los habían abandonado… casi me morí, y ahí decidí que a mi guagua yo no la iba a dejar llorar en su cuna. Y fue así,  no hice porteo, no, simplemente cada vez que mi guagua lloraba en su cuna o en mi cama o donde fuera, yo lo iba a buscar y me quedaba con él. Aprendí a hacer de todo con él en brazos, lavar, cocinar, trabajar en el computador, almorzar… pero no lloraba. Y ahí estaba atrás mío todo el mundo: lo vas a malcriar, nunca te va a dar un descanso, nunca va a poder estar sólo. Auxilio, no quería más. Y un día mi amiga me dijo, seriamente y directo a los ojos: “Bárbara, nadie mejor que tú sabe realmente lo que necesita tu hijo”. Y tenía razón. No me equivoqué. Él necesitaba a su mamá y yo se la di el tiempo que pude 24 horas al día. Y tengo una guagua de casi dos años increíble: extremadamente feliz, mamón como todo buen hombre, pero independiente, libre, seguro, confiado de sí mismo, cariñoso.

Sé que no puedo cantar victoria aún, esto está recién empezando, pero creo que mis primeras decisiones fueron las correctas a pesar de todo lo que me dijeron. Y eso les quiero transmitir a ustedes, no dejen que las invadan con teorías, ideas, consejos. Escuchen lo que crean prudente y lo que no, cierren los ojos y sientan lo que su madre interna les está diciendo. Les apuesto que no se equivocan.

Besos a todas

Bárbara

2 comentarios en “Déjenme ser mamá en paz!

  1. Muy linda carta!!!!! Se agradece, es verdad q abruman tantas opiniones de como tienes q ser con tu hijo,..voy a ser mama en unos meses y espero ser la mejor mama para mi julieta, :)))))

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