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Asesoras de imagen: derribando mitos

El uso de una asesora de imagen, sin duda, puede ser una de las cosas más positivas que podrás hacer por ti misma, pero a veces se puede ver desde una perspectiva desalentadora. Muchas personas nunca han utilizado una asesora de imagen y no están familiarizadas con cómo funciona. Varias otras han tenido un estilista en tiendas, y aunque esto puede ser una experiencia agradable, muchas veces no cumplen con sus necesidades.

La mayoría de las personas que ven programas de televisión de “estilistas personales” no logran responder a todas las dudas y preguntas que puedan tener sobre su propio cuerpo e imagen ya que la asesoría depende de cada persona en particular. La idea no es destrozar la ropa como en esos programas y tampoco vamos hacer que se pongan medio desnudas delante de un espejo 360º para criticarlas, menos agarrar partes de su anatomía!

La idea de que una asesoría de imagen pueda llegar a significar lo anterior da miedo y creemos que es el momento de eliminar algunos de los mitos sobre el uso de una asesora de imagen:

  1. Tirar y eliminar toda la ropa del clóset

La mejor asesoría es aquella en la cual hay colaboración entre el estilista y su cliente. Nunca hemos puesto en ridículo al cliente. Una vez que tenemos la oportunidad de conocer a la persona y entender su color, forma, estilo de vida y estilo de personalidad pronto se hace evidente por qué algo no está funcionando. Y generalmente pasa que las cosas que creemos que funcionan en el clóset de una clienta son siempre las cosas que ella también ama.

  1. Tengo que llegar al peso ideal antes de usar un estilista personal

Lo del peso ideal, es eso, un ideal. Vivimos en un mundo lleno de actividades y desafíos, haciendo malabares con los niños, la pareja, mascotas, casa, trabajo y todo lo que la vida nos lanza. Nuestra filosofía de vida es siempre tratar con el ahora. El pasado es pasado, y quién sabe lo que el futuro traerá. Vamos a conseguir que se vean y sientan bien con su imagen ¡ahora! Queremos que se sientan seguras, motivadas y bien con ellas mismas de la manera en que son y no en la que podrían ser.

  1. No soy lo suficientemente rica como para tener un estilista personal

No hay nada que cause más culpa, frustración e irritación que comprar la ropa equivocada y perder dinero. No conocemos a nadie que le guste hacer eso, no importa lo mucho que tengan en su cuenta de banco. El objetivo de un estilista personal es ahorrarle dinero con la ropa precisa, mostrar las prendas de vestir y los colores que realmente, realmente le convengan. No es necesario tener de todo para verse bien. Trabajamos con clientes con una amplia gama de presupuestos y no hace ninguna diferencia para nosotras si estamos de compras en la calle principal de boutiques de diseño o en un mall. Encontraremos ropa en cualquier tienda, y también mostraremos maneras de maximizar los elementos que ya tienen en su clóset.

  1. ¡Va a ser tan vergonzoso!

Es un servicio muy personal proporcionado por un profesional. Cuando llegamos a una cita con un nuevo cliente, están generalmente muy nerviosas. Es normal, entendemos perfectamente, nosotras también lo estaríamos. Siempre comenzamos una sesión con una taza de té y una conversación, así las clientas se relajan. Somos conscientes de la entrega y apertura que está haciendo la persona, por eso el respeto y desprejuicio son fundamentales para que la sesión tenga éxito. Una vez que empezamos el viaje, toda la vergüenza se esfuma!

  1. No estoy tan a la moda como para tener un estilista personal

No es necesario estar a la moda para tener un estilista personal, pero si quieres aprender de estilo y conocer tu cuerpo entonces estás haciendo lo correcto al contratar una asesora de imagen. Trabajamos principalmente con clientes que quieren aprender y sacar provecho de lo que ya tienen en lugar de aplicar tendencias o estar a la vanguardia de la moda. Lo que realmente funciona y se vuelve gratificante es mostrarles la ropa adecuada para ellos, cómo tapar las partes de su cuerpo que no les gustan y acentuar sus aspectos positivos. Es mucho más importante que tratar de parecerse a las modelos de las pasarelas de moda. La mayoría de nuestros clientes quieren verse actual, y somos muy honestas si sentimos que algo en su clóset ha caído en territorio de fecha de expiración.

  1. Me hará sentir mal conmigo misma

La confianza es una cosa difícil. Ciertamente todos tenemos momentos que nos sentimos más seguros que otros. Y es ahí donde nosotras queremos apoyar, para que cada persona pueda estar más conectado consigo misma, de manera de lograr una imagen que le permita estar más cómodo en las distintas situaciones a las que tenga que enfrentarse. Muchos de nuestros clientes son papás y mamás, y sobre todo para estas últimas el tema de la confianza con el propio cuerpo sufre transformaciones post embarazo, donde los cambios que hayan podido provocarse, piden una reconexión con la propia imagen. El uso de un estilista personal es una muy buena manera para que se sientan bien consigo mismas, hacer algo realmente positivo que se quedará con ustedes todos los días en adelante.

Ojalá se animan a probar alguna vez la experiencia de la asesoría de imagen.

Cariños

Emiliana Franzani

www.inhousebranding.cl

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