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Bellas y lectoras: “Voces de Chernóbil”

Svetlana-Alexievich

Hola esta semana les traigo a la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2015, con un relato profundo, dondela escritora bielorrusa da voz a aquellas personas que sobrevivieron al desastre de Chernóbil y que fueron silenciadas y olvidadas por su propio gobierno. Este libro les da la oportunidad de contar su historia, “Voces de Chernobil” de Svetlana Aleksievich.

La contraportada dice así:

Publicado por primera vez en ruso en 1997, Voces de Chernóbil fue traducido en 2005 al inglés para su edición estadounidense, que resultó ganadora del premio del Círculo de Críticos de Estados Unidos. Ahora sale publicado en castellano, en una edición especial realizada a partir de la última versión dela obra elaborada por la autora con motivo del XX aniversario de la catástrofe.
Premio Nobel de Literatura 2015.
Chernóbil, 1986. «Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto.» Esto fue lo último que un joven bombero dijo a su esposa antes de acudir al lugar de la explosión. No regresó. Y en cierto modo, ya no volvió a verle, pues en el hospital su marido dejó de ser su marido. Todavía hoy ella se pregunta si su historia trata sobre el amor o la muerte. Voces de Chernóbil está planteado como si fuera una tragedia griega, con coros y unos héroes marcados por un destino fatal, cuyas voces fueron silenciadas durante muchos años por una polis representada aquí por la antigua URSS. Pero, a diferencia de una tragedia griega, no hubo posibilidad de catarsis.

Este libro nos cuenta lo ocurrido el 26 de abril de 1986, donde explotó uno de los reactores nucleares de Chernóbil, cerca de la frontera bielorrusa. Este tremendo desastre se demoró en darse a conocer, en especial en Occidente, y cuando se conoció, toda la información que se recibió era solo una parte.La catástrofe de Chernóbil se convirtió en el desastre tecnológico más grave del siglo XX.

La autora escribió el libro Voces de Chernóbil, crónica del futuro, varios años después, y claramente la información también les llegó parcelada a toda la gente que habitaba la zona, como los campesinos, los soldados que trabajaban recogiendo desperdicios tóxicos, los periodistas que cubrían la noticia en Rusia. Este libro nos recoge por medio de testimonios, monólogos, de sobrevivientes que trabajaron en Chernóbil; de gente que ha regresado a sus hogares junto al reactor porque prefieren la muerte por radiación a la muerte por tristeza; de madres adoloridas que ven a sus hijos debilitarse cada día; de refugiados de otras guerras que han encontrado en Chernóbil un infierno menos grave que aquél del que escaparon.

Alexievich crea un retrato de los llamados “hombres cajas-negras”, aquéllos que con su exposición a la radiación están dejando un testimonio histórico de su vida y de su muerte. Estas personas, a quienes el Estado había prohibido hablar, ya no tienen nada que perder, y son capaces de contar la verdad, lo que vieron, lo que viven. Hay que entender cómo funciona el coraje ruso, la unión frente a la adversidad, los vestigios de un comunismo férreo que los obligaba en ese entonces a actuar por su país y no a seguir sus intereses privados. Los hombres y las mujeres que dejaron su vida en el reactor fueron alabados como héroes y luego olvidados por un Estado que, de tanto ocultar la tragedia, terminó ocultándosela a sí mismo y archivándola para siempre. Hay que entender también el apego por sus aldeas, el amor por sus bosques. Entender el temor a las guerras, el único referente que el pueblo ruso tiene de algo similar, porque a lo largo del libro compara Chernóbil con una guerra, busca un culpable, un enemigo que lo aniquile de frente, tangible, y no un gas invisible que lo matará por generaciones sin que el pueblo, los heroicos rusos, pueda defenderse.

Este libro es, en efecto, el futuro. Pero no un futuro esperanzador, sino un futuro de cambios luego de un desastre tan tremendo, donde se encuentra ahora campos donde crecen manzanas, bosques con pájaros, alces. Algo que al parecer después de un desastre así era casi imposible visualizar.

Después de Chernóbil, se perdieron 485 aldeas y pueblos, 70 de los cuales fueron enterrados bajo tierra. Durante la guerra Bielorrusia perdió la cuarta parte de su población; hoy, el 20% de los bielorrusos vive en un territorio contaminado con todo lo que esto significa, enfermedades, el incremento de la mortalidad, el descenso demográfico, el sufrimiento de miles de personas.

El libro de la periodista bielorrusa Svetlana Alexiévich, recoge testimonios de algunas de las personas afectadas por la tragedia. Fue traducido a varios idiomas y galardonado con numerosos premios. Cada lector debería enfrentarse cara a cara con las palabras de la periodista bielorrusa. Porque es muy difícil, casi imposible, reflejar en pocas frases su fuerza, grandeza y significado. La autora misma también está lejos de comentar los acontecimientos. Ella da la voz a los protagonistas y testigos de aquellos momentos. Voces de Chernóbil es por tanto una colección de monólogos de personas afectadas por la tragedia. La autora permanece en la sombra, dejando que los hechos hablen por sí mismos.

La narración es diferente en cada capítulo, al igual que hay capítulos largos o muy breves. Por lo tanto el estilo de escritura es diferente dependiendo de la persona que esté dando su testimonio. Nos ahorra también de datos sin importancia y los textos muestran tan sólo lo relativamente importante.

Resulta imposible borrar Voces de Chernóbil de la memoria. Es una lectura potente y conmovedora; sobrepasa los límites de nuestra comprensión. Hablando del pasado trata de las preocupaciones del futuro. Crónica y testimonio, es también un intento de devolver el sentido de la vida a una sociedad donde la vida carecía de valor. Una lectura dura pero imprescindible.Y es que, a pesar de haber sucedido hace años, todavía hay muchas voces acalladas por el miedo y la desesperanza que necesitan dar voz a lo ocurrido. Una lectura muy interesante y enriquecedora que sin duda recomiendo.

Un besito
Margarita.

14 comentarios

    1. Maria Ines, que rico saber que compartes la opinión de este tremendo libro, que nos abre la puerta a testimonios reales cargados de emoción, verdad, lucha y coraje.
      Un besito enorme

  1. Muchas gracias!!! Cada vez que leo una nueva recomendación, más ganas me dan de seguir leyendo nuevos libros. Se agradece que hayan notas para quienes amamos la lectura.

    1. Karen, muchas gracias por tus lindas palabras, feliz siempre de ser un aporte e dar nuevas recomendaciones de lecturas, abriendo la posibilidad a que muchos y muchas puedan acceder o al menos tenerla en una futura lista de lectura, en especial libros que nos demuestran que la fuerza interna es mas fuerte que cualquier desgracia. Gracias a ti!!!!
      Un besito gigante

  2. Hola Margarita!!!Svetlana Alexievich la autora de este libro y premio Nobel de Literatura, nos da la oportunidad extraordinaria de conocer a las víctimas de otro de los delirios del Terror tan fuerte como el nacismo. Lo importante aquí es que la autora eleva esa experiencia a un valor universal. Esto que leemos puede volver a pasar en cualquiera de nuestros países del mundo. Cariños.

    1. Nortina, sin duda la autora nos abre la puerta al verdadero sentir de aquellos que vivieron tan horrendo episodio de la historia, sin dejarnos ajenos a una realidad que puede estar mas cerca de lo que pensamos, cada testimonio es abrir el corazón a la verdad de lo que se vivió y que aun se sigue experimentando.
      Besitos

  3. Chérnobil fue una desgracia que padecieron millones de personas. La historia de Chernobil no se debe repetir. Creo super interesante leerlo. Saludos.

    1. Isidora, ojalá nunca se tenga que pesar por tan horrendo hecho que marco y trajo un sin fin de terribles consecuencias…es un libro que nos abre los testimonios de un hecho que muchos han olvidado.
      Un besito grande

  4. Margarita. Este Libro estremecedor, según tus comentarios que da voz a las personas que sobrevivieron a este desastre medioambiental y que fueron silenciadas y olvidadas por su propio gobierno. Resulta interesante y muy clarificador creo yo su lectura. Cariños.

    1. Zulema, sin duda historias como esta no nos deja de horrorizar, ya que existen hechos concretos como los que hizo Greenpeace en 1996, donde describieron como “la mayor catástrofe tecnológica en la historia de la humanidad”. En la ex URSS 9 millones de personas fueron afectadas por el accidente. En Bielorrusia, Ucrania y Rusia más de 160.000 km2 están contaminados por radiación y alrededor de 400.000 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares. Poder ver mas alla de esta realidad sin duda nos estremece el alma.
      Un beso gigante.

  5. Este Libro sobre chernobil es un hecho demasiado fuerte considerado junto al accidente nuclear de fukushima japón en 2011 y calificado como el más grave en la escala de accidentes. Un hecho que la humanidad no debe de olvidar dado a que gran parte del aumento de canceres en el mundo se deriva del accidente de chernobil. Bielorrusia tiene el índice más alto de casos de deformidades en niños. Besos

    1. Francisca, según la Organización Mundial de la Salud, la incidencia de cáncer de tiroides ha aumentado entre las personas que eran niños y adolescentes en el momento del accidente y vivían en las zonas más contaminadas por la radiación. Alrededor de 5.000 casos de cáncer de tiroides han sido diagnosticados hasta la fecha entre los niños que tenían menos de 18 años en el momento del accidente. Otras enfermedades producidas por la exposición a la radiación fueron: cataratas en los ojos, leucemia y alteraciones del ADN. Hechos que se han olvidado y que no debemos dejar que pasen jamás.
      Un besito enorme

      En Bielorrusia, UNICEF evaluó las estadísticas nacionales entre 1990-1994 y determinó que:

      Los problemas de los órganos nerviosos y sensoriales aumentaron un 43%;
      Los trastornos en los órganos digestivos un 28%;
      Los trastornos de los huesos, los músculos y el sistema de tejido conectivo aumentaron un 62%;
      Los tumores malignos aumentaron un 38%.
      En 2005, el Foro sobre Chernobyl de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) elaboró un informe en el que expresó que la gente de la zona ha sufrido un “fatalismo paralizante”, debido a los mitos y las percepciones erróneas acerca de la amenaza de la radiación.

  6. No he leído el libro – lo reconozco – pero con tus comentarios Margarita quedo con la sensación de que aquellos que sufrieron Chernóbil, son los supervivientes de una Tercera Guerra Mundial nuclear. Besotes

    1. Corina, sin duda este libro nos muestra una verdadera Tercera Guerra Mundial, es el accidente más grave de todos los acontecidos en la historia de la industria nuclear. De hecho, la explosión que se produjo el 26 de abril de 1986 en uno de los reactores de la central nuclear y los fuegos que se derivaron de ésta y que se prolongaron durante diez días provocaron la liberación al medio ambiente de enormes cantidades de material radioactivo y la formación de una nube radiactiva que se extendió por buena parte de Europa. La contaminación más grave se produjo en las regiones que rodean al reactor y que en la actualidad forman parte de Bielorrusia, Rusia y Ucrania.
      Tras el accidente, unas 600.000 personas han participado tanto en los servicios de emergencia como en las tareas de contención, limpieza y restablecimiento, aunque tan solo unos pocos se han visto expuestos a niveles peligrosos de radiación. Los que recibieron las mayores dosis de radiación fueron el personal de la central y los miembros de los equipos de emergencia presentes en el lugar del accidente durante los primeros días del suceso (aproximadamente 1.000 personas).
      En la actualidad, más de cinco millones de personas viven en zonas que se consideran ‘contaminadas’ con material radiactivo procedente del accidente de Chernóbil. El área más cercana al emplazamiento del reactor quedó muy contaminada y las 116.000 personas que vivían en ella fueron evacuadas poco después del accidente. Si esto no es una Guerra…queda para pensar mucho.
      Un besito grande

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