Cuando tenía 8 años, el colegio al que iba cerró. El cole estaba relativamente cerca de mi casa, no había más de 12 alumnos por clase y las profesoras nos mimaban todo el tiempo. Tenía menos de 40 alumnos por jornada, y todos jugaban en los recreos. Avanzábamos mucho académicamente y hacíamos juegos y canciones que hacían el aprendizaje entretenido. Y luego mi pequeño mundo se cayó.

Mis padres decidieron cambiarme a un colegio en el centro de la ciudad, así que viviendo en Valparaíso, pasé de ir de mi pequeño colegio mixto privado, a un colegio municipalizado sólo de niñas donde tenía 40 compañeras en el curso.  Mi primera semana fue del terror. Llegue a un universo con una estructura establecida, ellas habían sido compañeras por años y yo era una extraña que llegaba en 4to año. Estaba un poco más adelantada académicamente; lo que aparentemente no les pareció muy bien a mis compañeras, quienes me hicieron ley del hielo las primeras semanas (si hablaba tanto en clase dando respuestas a las preguntas de los profesores, entonces no necesitaba hablar en los recreos, cierto?). Entre los sobrenombres, la falta de amigas y la falta de empatía de los profesores, que eran muchísimos, me sentía sola. A los 8 duele.  Aprendí a bajar la cabeza en clase, a quedarme callada aunque tuviera la respuesta y a esperar con paciencia que se cansaran de decirme sobrenombres. Encontré amigas en otros cursos y de a poco se hizo más llevadero.  Ahora tengo muy lindos recuerdos de ese colegio y estoy muy orgullosa de haber estudiado ahí por algunos años. Pero por tonto que sea, ese recuerdo del cambio fue lo primero que se me vino a la mente cuando comencé a ver Orange Is The New Black.

Chicas, cualquiera que haya estado en un colegio de niñas sabe a lo que me refiero, y NO, NO estoy asemejando el colegio a la prisión. Estoy comparando las relaciones que se dan en un grupo de mujeres de distintos antecedentes encerradas por un período de tiempo indeterminado. Para quienes nunca la hayan visto, Orange is The New Black es una serie exclusiva de Netflix, que está a punto de estrenar su tercera temporada. La serie comienza cuando Piper Chapman, una mujer comprometida y con un negocio propio a punto de ser comercializado, va a la cárcel de forma voluntaria por 15 meses, a pagar una sentencia por un crimen que cometió una sola vez, haber sido mula de dinero de drogas para su novia 10 años atrás. Cuando ese negocio de drogas cae, ella necesita saldar esa deuda para retomar su vida, así que se declara culpable y es enviada a una prisión federal de mujeres donde se enfrenta con este universo de personajes que chocan con su vida afuera. Desesperadamente quiere que su mundo afuera esté en pausa, para no perderse nada, pero a la vez, tiene que aprender a adaptarse a este nuevo lugar y personas.

Es una serie que la crítica ama y aunque la catalogan como comedia, sus momentos de drama son devastadores. Todos los episodios revelan una historia de las prisioneras, como llegaron ahí, y lo que les espera afuera también. Es muy gráfica en ciertos aspectos, como el lesbianismo que existe en estos establecimientos, la corrupción del sistema y las jerarquías de poder, pero ninguna de las escenas explícitas se siente gratuita o grotesca, sino real. Además demuestra la verdad acerca de la naturaleza de estas mujeres. Las mujeres luchan, se apoyan, se quieren, se pelean, se defienden, y se vuelven a apoyar. Es una serie que rompe esquemas y que aunque no es una copia exacta a lo que puede pasar en un centro así, te da una idea de cómo funciona y de lo que ellas deben vivir en el día a día. Algunos hitos de la serie es tener a Laverne Cox, una actriz abiertamente transexual nominada como mejor actriz a los Emmy’s 2014 y también la primera mujer transexual en la portada de la revista Time. Esta serie además ha ganado más de 20 premios incluyendo tres premios Emmy, dos premios SAG, dos honores AFI, tres premios de Critic’s Choice, un premio de NAACP Image, un premio PGA, dos premios GLAAD, un premio Peabody y un premio del Television Critic’s Association (TCA).  La temporada 3 se estrena el 12 de junio y pueden ponerse al día con las dos temporadas anteriores en Netflix.

Recuerden que pueden comentar en nuestro twitter @paraserbella usando el haghtag #streamteam. Mi episodio favorito es en la temporada 1 que cuenta la historia de Miss Claudette, a cargo de niñas ilegales, y aun así defendiéndolas a muerte. Ustedes tienen algún episodio o momento favorito?

Besos

Tam

4 comentarios

  1. la primera temporada la encontré buenísima, pero después encuentro que se puso muy morbosa y necesitada de sexo/acción en vez de fomentar las buenas historias que se caracterizaba en la primera temporada.

    1. Si, es verdad Fernanda, la segunda temporada es un poco más gráfica. Pero creo que la tercera temporada la vas a disfrutar! Además que ya se ordenó una cuarta! Ve los primeros capítulos y dinos que te parece 😉

      Saludos

      Tam

Leave a Response

X