Amigas PSBPSB

Bellas y lectoras:

Hola a todos los lector@s, esta semana traigo un libro que nos habla del duelo, del dolor de perder a quienes mas amamos, es una historia que nos muestra que la esperanza esta presente en las vida de cada uno y es uno quien debe buscarla y encontrarla para poder seguir este camino llamado vida. El libro es “La gente feliz lee y toma café” de Agnes Martin-Lugano.

La contraportada dice así:

 

Tras la muerte de su marido y de su hija en un accidente, Diane lleva un año encerrada en casa, incapaz de retomar las riendas de su vida. Su único anclaje con el mundo real es Félix, su amigo y socio en el café literario La gente feliz lee y toma café, en el que Diane no ha vuelto a poner los pies.

Decidida a darse una nueva oportunidad lejos de sus recuerdos, se instala en un pequeño pueblo de Irlanda, en una casa frente al mar. Los habitantes de Mulranny son alegres y amables, salvo Edward, su antipático vecino, que la sacará de su indolencia despertando la ira, el odio y, muy a su pesar, la atracción. Pero ¿cómo enfrentarse a los nuevos sentimientos? Y luego, ¿qué hacer con ellos?

 

 

 

 

La historia que nos encontramos entre sus páginas es la historia de Diane, una mujer joven que vive sumergida en una profunda depresión  tras la muerte de su marido y su hija, un año atrás. Para Diane su vida terminó junto a la de ellos en ese fatídico accidente que se llevó lo que más amaba en el mundo;  porque aunque ella sigue respirando, su vida carece de total sentido sin ellos. Pasa los días encerrada en casa, fumando y rememorando una época en la que era feliz, en la que eran felices. Los recuerdos no le permiten seguir adelante y la arrastran aún más al fondo del pozo en el que se encuentra, sumida en la pena y el dolor. Su único anclaje al mundo exterior es Felix, su amigo y socio, quien la cuida, la mima, e intenta por todos los medios ayudarla a sobreponerse, será él, a base de insistencia quien implante en su cabeza la semilla a la idea de escapar, de alejarse de todo. Un día, armándose del poco valor que le queda,  hace las maletas y se traslada a un pequeño pueblo de Irlanda, será allí en un lugar que irradia tranquilidad, que Diane empezará a vislumbrar un poco de luz al final del túnel… en parte gracias a su huraño vecino Edward, que hará tambalear aún más sus emociones.

 

 

 

Lo primero que me gustaría mencionar es que el título de esta novela, “La gente feliz lee y toma café” es el nombre del café literario que la protagonista regenta con su socio y de ahí se saca el título.

 

 

 

El comienzo de la novela claramente es un inicio difícil, por lo que es la historia de perder a los seres que mas amamos, todo el proceso del duelo, el dolor que conlleva, la pena que existe en el personaje, todo esto la autora le da un peso que resulta inevitable no acongojarse ante ellos.

 

 

 

Del planteamiento de esta novela se desprenden varios componentes. Como indica la sinopsis, tenemos a una viuda, Diane, que no ha podido superar su pérdida. Un cambio de aire reaviva su fuego interior a la vez que discute con un vecino un tanto cavernícola. En medio de peleas y amenazas, surge la esperanza de renacer, de tal vez recuperar una parte de sí misma.

 

 

 

Sin embargo, esta historia, aunque muy triste, es también esperanzadora; porque ya se dice que por muy larga que sea la tormenta siempre sale el sol, y para nuestra protagonista ese sol empezará a vislumbrarse en Irlanda, entre hermosos paisajes y arropada por el cariño que le ofrece la gente del lugar.

 

 

 

Podría decirse que el libro se divide en dos partes, la primera  se centra en París, en la Diane que vive recluida en su casa  y la segunda en Irlanda, en una Diane que va resurgiendo de las cenizas.

 

 

El ritmo de la novela es muy ágil y fluido, que sumado a su corta extensión hace que se lea de manera muy rápida y a pesar de ser una novela sencilla, es una historia bien llevada y con unos personajes muy creíbles.

 

 

Con respeto al final, del que he leído todo tipo de opiniones, debo decir que me pareció el adecuado, un poco precipitado, pero el ideal para una historia como esta.

 

 

Es un relato sencillo e intimista, que nos habla de la profundidad de la pena y de cómo nos transforma, y de la posibilidad de salir adelante aunque sea con esa tristeza a cuestas. A los que no les llame mucho este tipo de novelas o que crean que se trata de un melodrama, les puedo decir que no es nada lacrimógena sino realista, serena y contenida.

 

 

Si peca de algo es de hacerse demasiado corta, y, quizás, que el final sea algo precipitado y  seguramente no del gusto de todo el mundo. Pero personalmente me ha parecido correcta en su extensión y, en cuánto al final, no creo que desmerezca al resto del libro, aunque es sólo mi opinión.

 

 

En conclusión, “la gente feliz lee y toma café”  es una historia de superación personal, la historia de una mujer que tiene que enfrentarse al mundo tras la muerte de su familia, una historia de duelo cargada de sentimiento y esperanza; que deja un sabor agridulce y el mensaje de que siempre hay segundas oportunidades para ser feliz. Una novela corta y sencilla, que merece la pena ser leída.

 

 

 

 

 

Un besito,

Margarita

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